Cumpleaños papal a la argentina

No lo dudaron ni un minuto. Tenían claro que si finalmente ganaban la liga, se pondrían rumbo a Roma. Y así lo han hecho. El presidente y gran parte de la plantilla del San Lorenzo llegarán hoy al Vaticano para ofrecerle el triunfo histórico al socio 88.235 del club, Jorge Mario Bergoglio. «Vamos al cumpleaños del Papa con el título de regalo, queremos ofrecerle la Copa», defiende el presidente de San Lorenzo, Matías Lammens, que decidió hacer las maletas aun cuando no estaba confirmada audiencia alguna, pero convencidos de que su paisano hará hueco en su agenda para recibir a los «cuervos» en su 77 aniversario, el primero como Obispo de Roma.

Al parecer, el Santo Padre fue informado de la marcha del partido que se celebró el domingo y respondió con un «¡Qué alegría!» al recibir la noticia de que el San Lorenzo ganó el trofeo Inicial argentino de boca de su secretario personal, monseñor Fabián Pedacchio. Hoy podrá levantar la copa y bendecirla. «Recuerdo cuando dijo que rezaba tres veces por día por San Lorenzo, cuando pidió que gane San Lorenzo. Salimos campeones, mañana es el cumpleaños de Francisco... este encuentro parece hecho por Dios», deja caer el vicepresidente del equipo, Marcelo Tinelli, que lleva entre su equipaje «algunos productos argentinos que a Francisco le gustan».

Además, el Papa podrá contar con otras personas de su confianza en Buenos Aires, que han querido acompañarle en esta jornada tan especial que celebrará fuera de su país de origen. «Nunca celebraba de una manera especial su cumpleaños, dejaba la mañana para recibir gente y en la tarde seguía trabajando», explica a LA RAZÓN el que fuera portavoz y mano derecha del cardenal Bergoglio hasta el 2005, el sacerdote Guillermo Marcó. «Cuando no le veían, dejaba los regalos con envoltorio para poder regalarlos de nuevo», revela Marcó como reflejo de esa austeridad del Obispo de Roma de la que ha dado muestra durante estos nueve meses de Pontificado.

Este empeño de desprenderse de lo accesorio también que nos confirma Juan Carlos Pallarols, el orfebre argentino que más obras ha realizado para el Vaticano, y quien le entregó el último de los cálices. «Él siempre donaba todas las piezas de gran valor, incluso a veces los cambiaba y donaba el dinero para causas benéficas. Cuando me encargaba algo para la Iglesia insistía, en que no fuera muy ostentoso, nada de plata y oro», dice.

Regalos sencillos

«A Francisco le gusta más obsequiar que recibir», relata Virginia Bonard, colaboradora del arzobispado de Buenos Aires. Se nota la devoción y el cariño que siente hacia él. Cuando le preguntamos por el cumpleaños del Pontífice asegura que «los presentes como vinos o artículos religiosos eran donados o regalados de nuevo», agrega. Sin embargo, eran los regalos sencillos los que más apreciaban y guardaba.

El Papa no cuenta con ningún acto en su agenda y, según informa el diario digital «Perfil», «los festejos serán absolutamente sencillos, como si fuera un día común y corriente». «Perfil» recoge las declaraciones de la hermana María Assunta, una de las personas que trabajan en la residencia de Santa Marta. «Obviamente, algo vamos a hacer. Habrá un almuerzo con personas muy queridas por Francisco, y también vendrá gente de la Argentina».

Es posible que en esta comitiva se encuentre su hermana María, quien, a pesar de sus recientes problemas de salud, no quiso desvelar a los medios argentinos dónde pasaría el cumpleaños de Francisco.