De Reyes y Papas

Francisco recibirá hoy en audiencia a Don Juan Carlos y a Doña Sofía

PRIMER ENCUENTRO. El Papa Francisco saluda por primera vez a Doña Sofía y a Don Juan Carlos, ayer durante la ceremonia de canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II
PRIMER ENCUENTRO. El Papa Francisco saluda por primera vez a Doña Sofía y a Don Juan Carlos, ayer durante la ceremonia de canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II

Viendo ayer a Doña Sofía vestida de blanco –como el protocolo permite a las reinas católicas– durante la misa de canonización de Juan XXIII y Juan Pablo II, recordé algo que sólo ocurre en las monarquías. Fue precisamente Juan XXIII el Papa que consiguió superar todos los obstáculos para que Don Juan Carlos y Doña Sofía pudieran casarse con una doble ceremonia, católica y ortodoxa, en Atenas. Y de su relación con Juan Pablo II quedan tantas imágenes que demuestran la cercanía de los Reyes con el Papa polaco y del Pontífice con España que no es necesario decir mucho más.

Los reyes son la tradición de un pueblo, también en sus costumbres y en su vida. Y en aquellos lugares donde los jefes de Estado –o, como en este caso, los papas– superan el tiempo que los políticos permanecen en un cargo, se consigue una relación, también personal, que une a dos países de manera especial. El protocolo lo muestra, y el Vaticano, que a esos efectos funciona como una monarquía electiva, es la mejor manifestación de lo que digo, por no referirme a otros viajes, también recientes, de Don Juan Carlos.

Hoy el Papa Francisco recibirá a nuestros Reyes, como ya lo ha hecho en alguna otra ocasión. Pero por encima de lo que es el encuentro formal de dos jefes de Estado, está el reconocimiento de una tradición católica en nuestro país que, aunque a algunos les moleste, responde a la realidad de la mayoría de sus ciudadanos. Parece poco y es mucho. Y los Reyes y el Papa lo saben.