El Arzobispado de Santiago niega que se retuviese a monjas indias en un convento de la ciudad

Por el momento, ni hay detenidos ni las implicadas han decidido querellarse

Convento de las Mercedarias, en el centro histórico de Santiago, donde se investiga la supuesta retención ilegal de monjas de clausura.
Convento de las Mercedarias, en el centro histórico de Santiago, donde se investiga la supuesta retención ilegal de monjas de clausura.

Según confirmaron fuentes de la Policía a LA RAZÓN, la denuncia se refería a la retención contra su voluntad de cinco religiosas, por lo que el juez autorizó un dispositivo policial para comprobar este extremo, que se llevó a cabo el sábado pasado.

Santiago de Compostela vive conmocionada desde ayer tras conocer que varias monjas de origen indio fueron supuestamente retenidas en el céntrico convento de las Mercedarias Descalzas, una circunstancia que está investigando el juzgado de instrucción número uno de Santiago tras una denuncia que supuestamente habría sido formulada por una ex religiosa del convento, también india. Por el momento, ni hay detenidos ni las implicadas han decidido querellarse.

Según confirmaron fuentes de la Policía a LA RAZÓN, la denuncia se refería a la retención contra su voluntad de cinco religiosas, por lo que el juez autorizó un dispositivo policial para comprobar este extremo, que se llevó a cabo el sábado pasado. Tras hablar con ellas, tres decidieron abandonar el convento, mientras que otras dos no lo hicieron. En este sentido, fuentes de la investigación piden prudencia pues todo lo que rodea al caso “es muy raro”.

Ayer, tras el revuelo que generó el caso y leer algunas de las acusaciones contra la comunidad mercedaria, el Arzobispado de Santiago comunicó que en ningún caso se había producido una retención ilegal y que las monjas, que se encontraban en proceso de abandonar la congregación, podían haberlo hecho incluso antes de la conclusión de los procedimientos establecidos para estos casos.

“En torno al pasado verano, dos religiosas originarias de la India inician un proceso de discernimiento, planteándose incluso la posibilidad de dejar la comunidad llegado el caso. De hecho, ambas así lo solicitaron formalmente después de Navidad, concretamente el 14 de enero, a la superiora del convento, que dio curso a la solicitud”, explica. Además, añade que estas dos religiosas en ningún momento solicitaron la exclaustración y dispensa de votos para abandonar la comunidad antes de que los trámites concluyesen: “Los trámites seguían un ritmo realmente rápido y, en todo caso, no consta a la autoridad diocesana que ninguna de las religiosas que han abandonado el convento hubieran pedido hacerlo antes de concluidos los aludidos procedimientos”.

Con todo, tanto el arzobispado como la comunidad mercedaria ha mostrado su preocupación por la “situación de desamparo de las tres religiosas” y se muestran dispuestos “a procurar cuanto puedan necesitar en tanto retoman su nueva vida”.