El Vaticano da trabajo al ex mayordomo de Benedicto XVI

La Santa Sede reubica a Paolo Gabriele en el hospital Bambino Gesù de Roma

«Paoletto» fue condenado por revelar cartas confidenciales
«Paoletto» fue condenado por revelar cartas confidenciales

Paolo Gabriele ya tiene trabajo. El ex ayudante de cámara del Papa, detenido, procesado, condenado y finalmente perdonado después de que fotocopiase y filtrase a la Prensa documentos confidenciales del Pontífice, trabajará en el hospital pediátrico romano Bambino Gesù, propiedad del Vaticano. La Santa Sede, de esta manera, cumple con lo prometido, pues tras recibir la gracia de Benedicto XVI, a «Paoletto», como se conocía al protagonista del caso «Vatileaks», se le prohibió que volviese a trabajar dentro del Estado pontificio, aunque se aseguró que se le reubicaría en alguna institución de la Iglesia.

Según publicó el diario romano «Il Messaggero», Gabriele trabajará en el nuevo edificio del hospital infantil, situado al lado de la basílica de San Pablo Extramuros, no en la histórica sede del Gianicolo. Al parecer, su empleo no será directamente en el servicio hospitalario, sino en una cooperativa social ligada al centro. Tendrá nuevo trabajo y nueva casa, pues deberá dejar su apartamento dentro del Vaticano y trasladarse a un piso, también propiedad de la Santa Sede, cerca del Bambino Gesù. En su anterior vivienda se instalará el nuevo ayudante de cámara del Papa, Sandro Mariotti, conocido como «Sandrone». Ni el hospital ni el Vaticano han querido hacer comentarios sobre la noticia.

«Paoletto» recuperó la libertad el 22 de diciembre cuando el Papa le visitó en prisión y le comunicó que le perdonaba. Dos meses antes había concluido su juicio, tras el cual el Tribunal del Vaticano le consideró culpable, condenándole a 18 meses de cárcel. En el proceso también fue condenado el informático Claudio Sciarpelleti, al que le cayeron dos meses de reclusión por obstaculizar las investigaciones del caso. Sciarpelleti, que fue igualmente perdonado, nunca ingresó en prisión porque su sentencia quedó suspendida.

El «caso Vatileaks» estalló el 3 de febrero del año pasado cuando un programa del canal de televisión italiano La7 desveló supuestos malos usos de los fondos en la administración del Estado vaticano. Gianluigi Nuzzi, director del programa, publicó dos meses después el libro «Sua Santità», en el que hacía públicas decenas de documentos y cartas confidenciales de Benedicto XVI. En el volumen aparecían tres cartas que el secretario personal del Papa, George Gänswein, tenía en su despacho y que aún no habían sido archivadas, lo que le hizo pensar que el «topo» era Gabriele. El 23 de mayo el entonces mayordomo fue arrestado y encarcelado.