Pietro Parolin: «Ser secretario de Estado del Vaticano es una sorpresa de Dios»

El recién elegido secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, durante un encuentro oficial en Hanói (Vietnam), en 2007
El recién elegido secretario de Estado del Vaticano, Pietro Parolin, durante un encuentro oficial en Hanói (Vietnam), en 2007

Ya es oficial: el arzobispo italiano Pietro Parolin, de 58 años, hasta ahora nuncio apostólico (embajador de la Santa Sede) en Venezuela, es el nuevo secretario de Estado del Vaticano en sustitución del cardenal Tarcisio Bertone, quien se jubila tras siete años como fiel mano derecha de Benedicto XVI y cinco meses al lado de Francisco. El Vaticano anunció ayer el nombramiento más esperado en la curia romana y con el que se venía especulando desde que, el pasado mes de marzo, Jorge Mario Bergoglio, entonces cardenal arzobispo de Buenos Aires, fue elegido de forma inesperada obispo de Roma.

El hasta ahora representante del Papa ante el Gobierno venezolano, enviado en 2009 a Caracas para lidiar con las acometidas antieclesiásticas de Hugo Chávez, comentó su nombramiento en una nota en la que asegura que su elección era una nueva «sorpresa de Dios». En el texto da las gracias a Francisco y manifiesta su «total disponibilidad» para colaborar con él para alcanzar así «mayor gloria de Dios, el bien de la Santa Iglesia, el progreso y la paz de la humanidad, de manera que ésta encuentre razones para vivir y tener esperanza». «Me sitúo, con anhelo, pero también con confianza y serenidad, en este nuevo servicio al Evangelio, a la Iglesia y al Papa Francisco, dispuesto –como él nos ha pedido desde el inicio– a caminar, edificar-construir y confesar», apunta Parolin, que incluye unas palabras en español en su comunicado, pues se despide de Venezuela, que «deja con dolor», diciendo, en nuestro idioma: «¡Qué Dios les bendiga!» También se acuerda de Nigeria y México, los otros países a los que le ha llevado su carrera como miembro del cuerpo diplomático de la Santa Sede.

El nuevo secretario de Estado llega a Roma desde fuera de ella, como pedían muchos de los cardenales que participaron en las congregaciones generales, las reuniones previas al Cónclave del pasado marzo, pero tiene un excelente conocimiento de la casa. Ordenado sacerdote en la diócesis de Vicenza (noreste de Italia) en 1980, se licenció seis años después en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma y fue del 2002 al 2009 subsecretario de la sección para las relaciones con los estados de la Secretaría de Estado, un cargo similar al de viceministro de Exteriores en el Gobierno de cualquier otro país.

Durante esos años se encargó de algunos de los dosieres más difíciles en las relaciones internacionales del Vaticano: como China, Vietnam e Israel. Empezó a trabajar desde 1992 en este organismo de la curia romana, causando siempre una excelente impresión entre sus superiores, quienes destacaron su amplio conocimiento de la geopolítica y su buena maña como diplomático. Uno de ellos es el cardenal Giovanni Lajolo, presidente emérito del Gobernatorado del Estado de la Ciudad del Vaticano, quien lo tuvo a sus órdenes de 2003 a 2006.

En una entrevista con el «Vatican Insider», Lajolo dice tener un recuerdo «excelente» de Parolin, quien fue «su maestro» como secretario para las Relaciones con los Estados, pues éste ejercía desde un año antes el cargo de subsecretario. «Siempre he admirado en él su gran sentido de la discreción y de la humildad. Es un hombre de gran sabiduría, tan capaz como modesto», apunta Lajolo, citando dos de las características que más aprecia el Papa Francisco entre sus colaboradores. «Para mí, su nombramiento es una hermosa noticia, tanto para la Iglesia como en particular para la Santa Sede».

Lajolo destacó que el nuevo secretario de Estado sea italiano y miembro del cuerpo diplomático vaticano, a diferencia de Bertone. El religioso salesiano, de 78 años, llegó al cargo de «número dos» de la jerarquía vaticana sin ninguna experiencia diplomática, siendo criticado por ello. Durante sus siete años en el poder se vio sacudido por las luchas intestinas que desembocaron en el «caso Vatileaks». Lajolo subrayó además que Parolin venga de América Latina, donde se encuentra «el baricentro de la Iglesia católica». «Es más, viene del país más difícil, Venezuela».

La última aparición en la prensa que tuvo el nuevo secretario de Estado fue en el diario venezolano «Últimas Noticias». En una entrevista publicada el 4 de agosto, comenta que lo que más le impactó de Francisco fue su capacidad para «cambiar completamente la percepción que había de la Iglesia». Tras su elección como obispo de Roma se ha pasado «de una Iglesia casi sitiada, con mil problemas, una Iglesia que parecía un poco enferma, digamos, a una Iglesia que se abrió».

En este diario, considerado cercano al régimen bolivariano, Parolin sostiene que la vocación de la Iglesia católica por los pobres no es «una opción excluyente ni exclusiva» y subraya que, frente a este problema, la comunidad eclesiástica tiene un «patrimonio enorme», como es su «doctrina social». También opta por «comprender y solucionar los problemas de una manera pacífica, humana y cristiana» y por colocar a la economía al servicio del desarrollo humano.