Europa

Un cardenal postconciliar

Francisco ha pensado en Fernando para que sea cardenal. «¿Yo, un cardenal?». Con esta expresión de asombro se interrogaba a sí mismo Fernando Sebastián tras conocer la noticia. Es el único español de la primera hornada de cardenales del papa argentino. Fernando conoció personalmente al actual obispo de Roma en 1996. Desde entonces han vuelto a coincidir en alguna ocasión. ¿Qué le ha llevado al Papa a pensar en este obispo para ser cardenal? Habría que preguntárselo a él. Quizá algún día nos enteremos. Sebastián es de los pocos supervivientes de la era Tarancón. Del posconcilio. De una manera muy concreta de entender la Iglesia y su relación con la sociedad: abierta, dialogante y firme en sus convicciones más profundas. Quizá ahí tengamos una de las claves. Amén de su profunda reflexión sobre la fe cristiana y encaje en la sociedad contemporánea.

Fernando Sebastián ahora es uno de los hombres fuertes de Francisco en España. El primer y único cardenal español nombrado por el Papa actual. Procede del sur de Europa. Un hombre sabio. Contundente en sus declaraciones. Parte de su convencimiento espiritual e intelectual. Tiene la cabeza muy bien amueblada. Algo que le permite hacer excelentes diagnósticos de la realidad eclesial y social. Se presenta con una libertad extraordinaria, una espiritualidad exquisita y una inteligencia grande. Es un cristiano al que le cuesta mucho trabajo situarse en el plano de lo políticamente correcto. No se pone de perfil. Prefiere pedir perdón a pedir permiso. Apasionado por el Evangelio y hombre de fe, es un entusiasta de la formación académica. Tiene un gran sentido del humor, es austero y tierno. Y le mueven dos palabras: piedad y vida eterna. Por cierto, muy recomendable su último libro: «María, Madre del Señor y Madre nuestra». El libro que debía a la Madre de Cristo.

*Delegado Episcopal de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga