Treinta años impulsando la investigación en España

Más de dos centenares de trabajos han contado con el impulso de las “Ayudas Merck de Investigación”

Tres décadas impulsando la investigación en nuestro país y aportando su granito de arena en el avance de soluciones médicas. Ése es el resumen que, a las puertas de 2020, realiza la Fundación Merck Salud y que sirve para hacer una radiografía de la situación en España. Por ello, desde A TU SALUD, en la casa de LA RAZÓN, se quiso rendir homenaje a la institución que preside Carmen González Madrid junto a cuatro de los premiados en estos años y cuyas excelentes trayectorias demuestran la magnitud de las “Ayudas Merck de Investigación”. “Hemos dedicado mucho esfuerzo a reunir todo tipo de proyectos fantásticos y con una gran repercusión en los pacientes y en la sociedad”, apuntó González.

Una de las premiadas en la edición de 2018 y que en ocasiones pasadas había actuado de jurado, Luisa María Villar Guimerans, jefa de Servicio de Inmunología del Hospital Universitario Ramón y Cajal de Madrid, y coordinadora de la Red Española de Esclerosis Múltiple EM), apuntó que “recibir esta ayuda es todo un honor y una responsabilidad participar en este tipo de becas, que en los tiempos que corren, donde la investigación ha sido objeto de una profunda crisis por los recortes, siempre han sido bienvenidas”. Este tipo de colaboración público-privada ha servido para dar impulsos a más de dos centenares de proyectos de las más diversas áreas dentro de la Medicina.

Singular por ello, es el trabajo que realiza José Alcamí Pertejo, profesor de Investigación y director de la Unidad de Inmunopatología del Sida del Centro Nacional de Microbiología y coordinador de la Red Española de Investigación en Sida (RIS). “Estamos ante una beca con mucho prestigio que ha posibilitado que podamos dar respuestas a los pacientes, en nuestro caso a una familia que sufre una enfermedad ultrarrara y cuya solución también puede tener un impacto en el VIH. Tenemos la responsabilidad de ofrecer esperanzas a los pacientes y ayudas como ésta lo favorecen”.

En cifras

  • 30.000 euros es la dotación económica de cada beca “Merck de Investigación”.
  • 42,64% de su inversión del presupuesto de 2018 fue a la promoción de la investigación.
  • 1-3 años es el tiempo en el que los investigadores deben llevar a cabo el estudio propuesto.
  • 7 ayudas se conceden cada año en siete áreas médico-clínicas.

En busca de nuevas respuestas

Además, cuando uno se mete en profundidad en temas científicos se percata de que no hay compartimentos estancos, sino que todo está relacionado. Así, la inmunoterapia, que ha supuesto una gran revolución en Oncología, ha abierto puertas hacia puntos desconocidos. De esta manera, mientras Santos Mañes Brotón, profesor de investigación del Departamento de Inmunología y Oncología en el Centro Nacional de Biotecnología (CSIC), busca respuestas a por qué bloquear PD-1 es útil en unos pacientes y en otros no, la doctora Enriqueta Felip Font, jefe de Sección de Tumores Torácicos del Servicio Oncología del Hospital Universitario Vall d’Hebrón (Barcelona), investiga unos marcadores concretos en los pacientes con cáncer de pulmón de célula pequeña para probar la utilidad de los mismos.

“El interés de la fundación llega hasta tal punto que, en nuestro caso, se desplazaron hasta las instalaciones del hospital para ver cómo realizábamos el trabajo. No es un premio, es una responsabilidad que debemos gestionar, supone buscar una respuesta en el camino de la medicina de precisión que queremos poner en práctica hoy”, subrayó Felip. Aunque, tal y como confesó Mañes, “nos sorprendió que nos concedieran una de las ayuda porque, a diferencia de muchos, nuestro equipo se dedica a la investigación básica, a poner las bases de la Medicina, y vamos desde la búsqueda de respuesta en inmunoterapia a estudiar la inmunosenescencia en dicha respuesta”.

Una Revolución

Parece que 30 años no son nada, pero en cada una de las especialidades que se reunieron en torno a la mesa de debate se han dado saltos de gigante e, incluso, se ha cambiado la situación de los pacientes. "Quizás, en cancer de pulmón, ejemplo hoy día con el desarrollo de marcadores y la llegada de la inmunoterapia en primera línea, hemos asistido a un auténtico cambio de paradigma, en una patología oncológica con mucha mortalidad y estigma, porque en su mayor parte está provocada por el tabaco», destacó Felip.

Junto a ella, Alcamí dejó claro que, después de tres décadas, el sida vive ahora sus años “dorados”. “No estudié el virus del sida en la facultad, fui testigo directo de cómo marcó una época muy trágica en nuestro país, cómo fue la epidemia a nivel nacional, e igualmente el impacto en todo el mundo. Hoy, los pacientes viven con calidad y con acceso a terapias menos tóxicas”. En el campo de Villar, la esclerosis múltiple, la revolución que han supuesto los nuevos fármacos han cambiado la fotografía de la enfermedad: “La puerta de un consulta de EM hace 30 años era desoladora. En el botiquín apenas teníamos corticoides eficaces, luego llegaron los inmunosupresores de la mano del interferon beta que no tenía mucha acción, pero, a día de hoy hay diez opciones terapéuticas distintas para cada tipo de paciente. Esto supone dar un paso gigante”.

Todos estuvieron de acuerdo en que una de las grandes ventajas de este tipo de becas es que se genera conocimiento, tras los osbtáculos que ha vivido en la última década la investigación, “ya que sin finaciación ésta no puede existir y no llegan las soluciones a los pacientes”, alertó Villar. “Puede que de una duda surjan tres estudios, pero vas entendiendo los procesos y los porqués de las cosas. Mi mujer, a veces, me pregunta: ‘‘¿Cuándo vais a descubrir algo?’’. Yo creo que lo positivo es que un pequeño avance te sirva de impulso a nuevas incógnitas para dar con la respuesta exacta a un problema complejo”, concluyó Mañes.