El Gobierno descarta las PCR porque “no sirven” pero valida el “control visual”

En España solo se controla la temperatura y se realiza una observación del estado del turista.

A partir del próximo 1 de julio, España quiere colgar el cartel de «abierto sin restricciones» en todas las fronteras aéreas del país e incrementar la operatividad, hasta ahora muy restringida, de todos los aeropuertos de la red de Aena. Habrá más vuelos y más pasajeros y, por tanto, aumentará el riesgo de entrada en nuestro país de casos importados de coronavirus. Las principales compañías aéreas que operan en España, consultadas por LA RAZÓN, presumen de que hasta la fecha no hay reportado un sólo caso de contagio del Covid-19 a bordo de un avión. Pero la Comunidad de Madrid asegura que las medidas anti coronavirus aplicadas por el Gobierno en aeropuertos como el de Barajas son insuficientes.

¿Existe el riesgo de que los aeropuertos se conviertan en un coladero del virus? De momento, una pareja procedente de Estados Unidos ha dado positivo por coronavirus a su llegada a Menorca, lo que ha encendido todas las alarmas. Así que, por casos como estos, la Comunidad de Madrid ha vuelto a pedir al Gobierno que refuerce las medidas de control a los pasajeros que lleguen a Barajas. El consejero de Sanidad del Gobierno regional, Enrique Ruiz Escudero, ha remitido esta semana una carta al ministro Salvador Illa en la que expresa su «honda preocupación ante el riesgo que implica no adoptar de forma inmediata medidas efectivas de prevención y contención» . El consejero califica de «insuficientes» los tres filtros que ya se aplican en ese aeropuerto a todos los pasajeros (una declaración responsable de que no están contagiados ni han estado en contacto con personas enfermas, un control de temperatura corporal y un examen visual), y reclama al Gobierno central, entre otras medidas, el despliegue en Barajas de un equipo permanente del Servicio de Urgencias Médicas de Madrid para realizar test PCR a los recién llegados que presenten síntomas, y también que los pasajeros se sometan a ese mismo test antes de embarcar con destino a España.

PCR como visado

«Las tres medidas que ha impuesto el Gobierno son, a mi juicio, laxas e insuficientes», afirma Joan Carles March, profesor e investigador de la Escuela Andaluza de Salud. «En primer lugar, un cuestionario no genera ninguna validez de la información que recoge. En segundo lugar, el hecho de que te tomen la temperatura corporal no ayuda a discernir quién está contagiado y quién no, porque hay muchos asintomáticos. Y, por último, un examen visual no aporta nada», argumenta. «Lo ideal sería hacer un test PCR en el país de origen del pasajero con un máximo de 48 horas de antelación al inicio del viaje», prosigue, «porque, entre otras razones, esa medida facilitaría los trámites de entrada a España. Y finalmente habría que hacer un seguimiento de todos los turistas que lleguen».

Coincide con March el presidente de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), Julio Zarco, quien considera que la única forma válida de filtrado en los aeropuertos es exigiendo a los turistas una PCR. «Si se quiere un control férreo para evitar que se cuelen casos positivos en aeropuertos, o se cierran fronteras o se hacen PCR, no hay otra forma». Zarco no lo considera descabellado, ya que «al igual que para ir a ciertos países te piden un visado que tarda un siglo y hay que pagar, por política sanitaria se podría pedir la PCR a los turistas». Por su parte, la inmunóloga María Montoya, experta en inmunología viral del Centro de Investigaciones Biológicas Margarita Salas, sostiene que «en cuanto las personas volvemos a desplazarnos, ya sea en avión o en cualquier otro medio de transporte, la posibilidad de contagios y de nuevos focos aumenta. La apertura de los aeropuertos lógicamente favorece la movilidad y, en consecuencia, aumenta el riesgo de contagios».

Pese a que las medidas planteadas por el Gobierno son de dudosa efectividad, el Ministro de Transportes, José Luis Ábalos, reiteró ayer que no se reforzarán, ya que han sido consensuados con la UE y son idénticos a los de otros países de nuestro etorno

Ocupación del 40%

¿Cuándo se reactivará la demanda de vuelos, hasta alcanzar los niveles previos al estallido de la pandemia de coronavirus? Las previsiones son muy pesimistas. Según apunta Javier Gándara, presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA), la predicción de IATA (Asociación Internacional de Transporte Aéreo) es que hasta el año 2023 no se recuperarán los niveles de demanda mundial que había antes de la pandemia. «El próximo mes de julio, prácticamente todas las compañías que operan en España tienen previsto un índice de ocupación del 40% en sus vuelos en comparación con una temporada normal, sin Covid-19», asegura Gándara. Y añade: «Es cierto que las restricciones y medidas de seguridad que se han implantado reducen la oferta, pero también es verdad que la demanda tardará más en volver a la normalidad. Parece que el tráfico doméstico se recuperará algo más rápido al principio, pero los vuelos de largo recorrido tardarán más en llegar».

Actualmente, la Unión Europea está elaborando contra reloj una lista de países extracomunitarios para que sus ciudadanos puedan viajar a Europa a partir del 1 de julio. Pero el acuerdo está aún lejos de alcanzarse. El caso de EEUU resulta paradigmático, ya que no sólo es el país más castigado por la pandemia, sino que Washington veta la entrada de viajeros europeos.