Andrea Ammon, directora del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades: “Es posible que vuelva a haber altas tasas de mortalidad”

La responsable de la agencia destinada a defender a Europa frente a las patologías infecciosas advierte del incremento de los casos de Covid-19 en los últimos dos meses

Andrea Ammon no pierde la sonrisa pese a los tiempos extraordinarios que le han tocado vivir. Esta médico alemana fue elegida en 2017 directora del Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC por sus siglas en inglés), la agencia europea que se encarga de hacer recomendaciones a los estados sobre la gestión de la pandemia de coronavirus.

-¿Cómo define la situación actual? ¿Estamos al comienzo de una segunda ola?

-Lo que estamos viendo ahora es que todos los países están viviendo un gran aumento de casos. El término de ola viene del paradigma de la gripe, ahí vemos una primera ola, el virus desaparece y después vuelve. En este caso, el virus no ha desaparecido desde el pico de primavera. El debate ahora es si estamos todavía en la primera ola o en el principio de una segunda. Para mí esto no es relevante, lo que es relevante es que estamos viendo un incremento de casos bastante considerable en la mayoría de los países, aunque sobre todo en los más grandes vemos diferencias con áreas con muchos incrementos y otras en los que apenas hay. Pero en comparación con mayo y junio, vemos un aumento en los dos últimos meses.

-La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha dicho que la transmisión en Europa es alarmante. ¿Lo comparte?

-Los países han puesto en marcha medidas, en algunos países ha funcionado y el incremento se ha atemperado, mientras en otros está aumentando. Debemos vigilar de forma estrecha qué está pasando y por qué ciertas medidas parecen no ser suficientes

-¿Cuáles son las diferencias ahora respecto a marzo?

-En marzo, cuando todos los países pusieron en marcha medidas muy estrictas de confinamiento, no sabíamos si iban a funcionar. En teoría pensábamos que parar los contactos de la gente reduciría la transmisión, ahora sabemos por la práctica que funciona. Además, entonces tampoco teníamos un medicamento específico para el Covid. Ahora tenemos medicinas que pueden ayudar.

-En España, por ejemplo, la mortalidad ha sido baja en los últimos meses a pesar del aumento de casos al contagiarse mucha gente joven. Pero ¿podemos volver a ver un aumento en la tasa de mortalidad en los próximos meses?

-La alta mortalidad en marzo y abril se produjo porque se contagió mucha gente mayor y con patologías previas. Se han hecho muchos esfuerzos para proteger a estas personas, pero la protección debe continuar. Si las medidas en las residencias no se respetan podemos volver a ver altas tasas de mortalidad de nuevo.

-¿Teme un nuevo colapso de la Sanidad en países europeos?

-Los países han aprendido desde marzo y abril sobre cómo incrementar la capacidad en los hospitales y las unidades de cuidados intensivos. Algunos han reducido estas medidas desde que los casos son menos numerosos. Sé que se han construido hospitales de campaña que dejaron de funcionar y ahora las autoridades están considerando de nuevo aumentar sus capacidades.

-En Israel se ha decretado un nuevo confinamiento total. ¿Será posible evitar en Europa el mismo escenario?

-Creo que éste es el objetivo de todos los esfuerzos que se están haciendo ahora mismo. Aunque estas medidas son muy efectivas para parar la transmisión, tienen efectos secundarios en la economía y la vida social. Creo que los países están intentando con mucho esfuerzo no llegar tan lejos.

-¿Estamos en el momento de inflexión para evitarlo?

-No sé cómo será el futuro porque los países están poniendo en marcha medidas, pero si tenemos una situación como la de marzo o abril por supuesto que tendrá que ser considerado. Pero ahora la vigilancia ha mejorado mucho. Quizás sea posible evitar un confinamiento total y limitarlo a áreas con el mayor número de casos.

-¿Cuáles son los errores de los últimos meses de la población y de las autoridades?

-Estas medidas de confinamiento tuvieron un impacto en la vida de todos y cuando se levantaron la gente se puso muy contenta y pudo retomar sus vidas. Quizás fueron demasiado entusiastas y la transmisión ha aumentado. Por eso es muy importante mantener la comunicación y el diálogo con la población para que entienda la importancia de mantener la distancia de seguridad, ponerse las mascarillas o permanecer en casa si tienen algunos síntomas. La gente debe ser consciente de que hay cosas que se pueden hacer para mejorar la situación y que su ayuda es importante.

-Ha habido mensajes contradictorios de expertos y autoridades. Por ejemplo, en el caso de las mascarillas. ¿Le preocupa que la gente haya dejado de confiar en las autoridades?

-El conocimiento sobre la pandemia ha ido incrementándose con el tiempo. Ahora hay evidencias claras de que las mascarillas contribuyen a reducir los contagios. Antes, no habían sido utilizadas de forma tan extensa en este contexto. No protegen al 100%, pero reducen la transmisión tanto para la persona que las lleva como para las demás. La situación ha evolucionado y por eso el mensaje también ha cambiado. Lo más seguro es guardar la distancia, pero no siempre se puede. Hay que llevar mascarilla cuando no puedas controlar tener a otra persona cerca.

-Muchos padres están preocupados por la vuelta al colegio. ¿Cuáles son los peligros?

-Hemos publicado una serie de recomendaciones amplias sobre la apertura de colegios y la transmisión de la Covid-19. Durante los meses marzo y abril el cierre formó parte de las medidas de confinamiento, pero algunos países incluyeron la reanudación de las clases dentro de las primeras medidas de desescalada. Algunos vieron un incremento de casos, pero se detectaron menos de un 5% de contagios en menores de 18 años. Los niños sufren la enfermedad de manera más suave y se detectaron pocos rebrotes en los colegios, aunque por supuesto que ocurren. En los países que incluyeron la apertura de colegios dentro de la primera fase de la desescalada también pusieron en marcha estas medidas de reducción de alumnos, de clases o incremento de la distancia entre estudiantes. El riesgo no es 0, pero en nuestra opinión es beneficioso que los estudiantes continúen su formación.

-Muchos jóvenes infectados están desarrollando secuelas relacionadas con el coronavirus. No sé si esto puede cambiar las prioridades de los sistemas de salud durante los próximos años.

-No sabemos todavía todos los efectos que se pueden desarrollar después de haberse infectado de Covid-19. Creo que esto requiere un seguimiento cuidadoso sobre los pacientes que ha sufrido la enfermedad para vigilar qué es lo que está pasando. Se trata de algo que se está poniendo en marcha pero no sé si existen protocolos estandarizados y si tendrá implicaciones para la organización de los sistemas de salud.