Iberomask dona más de 200.000mascarillas a instituciones benéficas

La compañía burgalesa destina un céntimo por cada unidad vendida

Higiene de manos, mascarillas y distancia social son, entre otros, algunos de los factores que integran la «nueva normalidad» a la que no todo el mundo ha llegado precisamente en las mismas condiciones.

La pandemia ha sido el caldo de cultivo de una crisis que ha debilitado el mercado laboral, lo que ha causado que muchas familias no puedan hacer frente a sus gastos habituales unidos a los atribuidos a esta crisis sanitaria. De promedio, cada español gastaría 24 euros al mes tan sólo en mascarillas, lo que para muchas familias supone un gasto extra difícil de asumir cuando sus necesidades básicas no están cubiertas. Ante esta situación, desde la compañía burgalesa Iberomask han puesto en marcha un proyecto solidario para ayudar a la protección de la ciudadanía desde varios frentes. Así, la empresa ha donado hasta la fecha más de 200.000 mascarillas a diferentes ONG y fundaciones, como Cáritas, Cruz Roja, Proyecto Hombre Córdoba, Open Arms, Síndrome Down Burgos o la Fundación Lesmes, entre otras.

Además, por cada mascarilla vendida Iberomask dona un céntimo a organizaciones benéficas. Otro de los objetivos del proyecto solidario es la generación de puestos de trabajo. Hasta el momento, la compañía burgalesa ha sacado del paro a más de 70 operarios e ingenieros locales y estiman que será posible superar las 100 contrataciones.

Iberomask, que cuenta con la licencia de fabricación de productos sanitarios otorgada por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps), produce más de 10 millones de mascarillas al mes. Fabrica las quirúrgicas Tipo IIR y las de tres capas de alta filtración. Todas sus mascarillas cuentan con Eficiencia de Filtración Bacteriana (BFE) del 99,9% certificado por el laboratorio Aitex, uno de los centros acreditativos de calidad de productos textiles y quirúrgicos más importantes de Europa.

Asimismo, sus mascarillas están elaboradas principalmente con materiales de proveedores españoles, lo que logra que sean uno de los productores de material sanitario más competitivos del mercado, gracias a su localización estratégica, que les permite tener menos costes logísticos que sus competidores extranjeros, y a su maquinaria de última generación adaptada a los estándares europeos. La maquinaria utilizada en la producción de mascarillas cuenta con los controles de calidad y mecanismos de seguridad más avanzados del mercado. Este hecho evita la dependencia de países extranjeros y fomenta, a su vez, la industria del país, porque como reza el lema de la empresa: hay que estar «juntos cuando más lo necesitamos».