«Hemos conseguido mantener los resultados en hepatitis C pese a la pandemia»

Entrevista a Paco Pérez Hernández, jefe del Servicio de Digestivo del Hospital Nuestra Señora de Candelaria, en Tenerife

Paco Pérez Hernández
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-¿Cómo ha afectado la Covid-19 a los pacientes con hepatitis C (VHC)?

-Directamente, sólo se ha observado, en estudios poblacionales, peor evolución de la Covid-19 en pacientes con cirrosis. De forma indirecta, la pandemia ha supuesto un retraso en el diagnóstico y tratamiento de pacientes con muchas patologías, incluida la VHC. Esto puede tener consecuencias individuales, al facilitar la progresión a fases más avanzadas de la enfermedad, y de Salud Pública, al retrasar los planes de eliminación de la hepatitis C. Pero en la adversidad hay que ver oportunidades, realizar cambios en nuestra forma de actuar que permitan continuar con nuestro trabajo y evitar estas consecuencias negativas.

-¿Cómo está siendo la atención y seguimiento de estos pacientes en la pandemia?

-En el momento de aparición de la pandemia Covid-19, centrábamos nuestros esfuerzos de eliminación de hepatitis C en colectivos vulnerables con baja conciencia de enfermedad y baja adherencia al sistema sanitario. En el Hospital Nuestra Señora de Candelaria, en Tenerife, junto a las ONG San Miguel Adicciones y Antad, teníamos diseñado un circuito adaptado basado en la atención in situ por los profesionales de las Unidades de Atención al Drogodependiente, con la captación, «screening» mediante gota seca, adhesión y apoyo continuado a los pacientes y en la consulta «fast-track» hospitalaria en la que en un solo día completábamos el proceso diagnóstico y prescribíamos el tratamiento. Con esta estrategia demostramos resultados de curación superiores al 90% en esta población tan compleja. Con la aparición de la pandemia nos vimos obligados a modificar rápidamente este circuito para adaptarnos a las exigencias santiarias. Añadimos dos nuevos conceptos: la «farmacia compartida» con la dispensación in situ de tratamientos a los pacientes, en colaboración con los farmacéuticos de nuestras ONGs, y las grandes posibilidades de la telemedicina que permite el segumiento de los pacientes mediante teléfono y/o email bien con el propio paciente o con los profesionales de nuestro equipo interdisciplinar, siempre bajo el consentimiento del paciente. Con estos cambios hemos conseguido mantener los excelentes resultados que habíamos tenido previamente.

-Recientemente se ha aprobado una Proposición No de Ley que pretende impulsar un Plan Estratégico para el abordaje de la VHC en Canarias. ¿Cuál es la situación en este sentido?

-En Canarias hemos tenido numerosas iniciativas para eliminar la hepatitis C. Sin embargo, estas estrategias no han sido homogéneas en todo el archipiélago y se han basado fundamentalmente en el trabajo de profesionales interesados en tratar este problema, muchas veces mas allá de los circuitos habituales; eso sí, con el apoyo de las autoridades sanitarias que han conocido estos planes. El Plan Estratégico pretende homogeneizar, extender a todas las islas y dar rutas oficiales a este tipo de iniciativas.

-Mucha población infectada no sabe que lo está. ¿Qué estrategias se deberían seguir para sensibilizar a la población de testar y tratar el virus C?

-Para identificar a los pacientes no diagnosticados hay varias estrategias posibles con distintos resultados. A nivel de la población hemos hecho campañas de concienciación a través de los medios para que sujetos con factores de riesgo de contagio (transfusiones antiguas, consumo de tóxicos por vía venosa, relaciones sexuales de riesgo) se hagan la prueba. En segundo lugar, se debe hacer «screening» entre las poblaciones con alta prevalencia del virus (sujetos con enfermedades de transmisión sexual, pacientes con consumo de drogas o que atienden centros de drogodependientes, presos, ONGs de apoyo a la diversidad sexual y otros colectivos vulnerables. También se puede hacer «screening oportunista» en personas que acuden a servicios de urgencia o que ingresan en un hospital, a las que se hace «screening» para otras enfermedades como la infección VIH, el cáncer de colon o los test para Covid, población psiquiátrica, sujetos con penas no privativas de libertad, etc.

-¿Cree que el objetivo de eliminación hepatitis C es posible?

-El objetivo es, sin ninguna duda, posible y España es uno de los países que mejor ha trabajado en este sentido. Antes de la pandemia, estábamos a la cabeza entre los paises desarrollados en la eliminación de la hepatitis C, nuestro sistema que permite el acceso universal a la Sanidad y el Plan Nacional para el Abordaje de la Hepatitis C lo ha permitido. Lo más importante que queda por hacer es no interrumpir el camino ya iniciado y buscar y desarrollar planes alternativos para acceder a las poblaciones no diagnosticadas aprovechando todas las oportunidades que nos da nuestra Sanidad.