Sociedad

«¿Cómo vamos a hacer que los enfermos con alzhéimer no olviden si no sabemos cómo se aprende?»

El profesor Juan Lerma, neurocientífico y director del Centro Internacional de Neurociencias Cajal (CINC-CSIC), explica los retos de este nuevo proyecto cuyo objetivo es comprender el cerebro para poder impulsar la prevención de enfermedades como el alzhéimer o el párkinson

Juan Lerma, neurocientífico y director del Centro Internacional de Neurociencias Cajal
Juan Lerma, neurocientífico y director del Centro Internacional de Neurociencias CajalCIPRI PASTRANO DELGADOLa Razón

Comprender el cerebro para poder impulsar la prevención del alzhéimer, el párkinson, la demencia o la depresión es el objetivo del CINC. «La clave de todo es el conocimiento, y, cuando se quiere curar una enfermedad, se tiene que conocer cómo funciona el órgano en cuestión, porque, si no, nunca se podrá establecer una terapia adecuada», sostiene Lerma.

-¿Cuántos investigadores tendrá el nuevo centro?

-Esperamos que haya unos 60 investigadores y 600 personas trabajando en dos o tres años. La idea es que haya también investigadores que vengan al CINC temporalmente cuatro o cinco años y luego retornen a su centro para impulsar la investigación allí. Esto puede ser particularmente importante para investigadores clínicos que quieran desarrollar un proyecto de investigación básica, que no puedan hacer en el hospital.

-¿Qué proyectos tienen en marcha?

-La investigación ha empezado con 32 grupos repartidos en 10 centros del CSIC. Una de las líneas es entender los mecanismos relevantes de la neurodegeneración asociados al envejecimiento. Cada vez la población está más envejecida y el declive cognitivo es prevenible y se puede retrasar con gimnasia cerebral como dijo Cajal. Por ejemplo, se sabe que una persona que ha estudiado una carrera tiene 60 veces menos probabilidades de tener alzhéimer a los 60 años. No es que no vaya a desarrollarlo, sino que probablemente se le retrasará. Y con todo ese conocimiento podremos crear dietas cerebrosaludables y fármacos que retrasen el deterioro cognitivo. La tarea que hay por delante es ingente. Y todo ese conocimiento en algún momento será aplicable, como ha sucedido con las vacunas de ARN.

El CINC está situado en el Campus Científico de la Universidad de Alcalá de Henares FOTO: CSIC

-¿Por qué nos cuesta tanto entender el funcionamiento del cerebro?

-Porque es un sistema muy complejo, el más complejo que tenemos. Sabemos cómo funciona el hígado, pero no el cerebro, nos faltan saber aspectos básicos. Y ¿cómo vamos a hacer que los enfermos con alzhéimer no olviden si no sabemos cómo se aprende? Otro ejemplo, ¿cómo logramos ver con tanta resolución?, ¿qué hace el cerebro para ello? Si lo llegáramos a entender se podrían curar cegueras. Otro ejemplo, si tuviéramos que almacenar en un ordenador toda la información que le llega al cerebro en un día se colapsaría inmediatamente, entonces, ¿cómo lo hace el cerebro?

-¿Existe o no daño cerebral continuo tras la Covid? Porque un estudio reciente de la Universidad de Gotemburgo concluyó que todos los pacientes con secuelas neurológicas tras superar la Covid volvieron a la normalidad a los tres o seis meses.

-En algunos casos puede haberlo. En los próximos dos o tres años veremos cuáles son las secuelas que quedan. Hoy, se está estudiando cómo afecta el Covid al cerebro y afecta bastante porque en algunos enfermos graves el Covid actúa sobre las neuronas. ¿Cómo afecta luego a conductos más internos que tengan que ver con la conducta, con la memoria...? esto se está estudiando.

-¿Cómo mejorar la salud cerebral?

-Lo que mejora tu salud cardiovascular mejora tu cerebro y también mantenernos activos intelectualmente.