La subida del salario mínimo podría reducir el número de suicidios

Según un último estudio, aumentar el salario mínimo interprofesional (SMI) podría reducir los suicidios de personas con menor nivel educativo

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Foto ilustrativaDado RuvicREUTERS

La investigación ha sido llevada a cabo por investigadores de la Universidad de Emory, Estados Unidos. El estudio ha probado que un aumento del salario mínimo podría desembocar en un descenso de la tasa de suicidios, aunque solo en personas con estudios de educación secundaria o inferior. Añade además que este efecto sería más eficaz en períodos con mucho desempleo.

Este estudio coincide hoy con el hastag #suicidio que está siendo trending topic en España. El pasado año 2018, casi 3.600 personas en todo el país pusieron fin a sus vidas de manera intencionada, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), aunque presentaron un descenso del 3,7% respecto al 2017. Aún así, los datos siguen siendo muy pesimistas. Cada día, diez personas se suicidan, es decir, una persona cada dos horas y media.

De hecho, tal es la cantidad de suicidios que se producen en España que ya duplican a las muertes ocasionadas por accidentes de tráfico, son once veces más que los homicidios y ochenta veces más que las producidas por violencia de género.

Entre las causas del suicidio hay muchas, encontramos problemas relacionados con el consumo de sustancias que aumentan los pensamientos suicidas, tales como drogas o alcohol, trastornos psiquiátricos, acoso por una condición sexual o religiosa determinada, entre otras. Sin embargo, uno de los principales motivos es sufrir una situación altamente estresante, como puede ser la muerte de un ser querido o problemas financieros.

Es conocida la relación entre el suicidio y factores de estrés económico, lo que no se conoce tanto es el impacto que determinadas medidas económicas pueden generar en la tasa de suicidios. Para averiguarlo, se estudió las diferencias en los salarios mínimos de los 50 estados que forman EE UU, y las tasas de desempleo y suicidio entre las personas de 18 a 64 años, en cada mes desde 1990 hasta el 2015.

Durante esos años, 399.206 personas con estudios inferiores, es decir, educación secundaria o menos, se quitaron la vida, frente a las 140.176 personas con estudio universitario o superior, que también lo hicieron. Así, los investigadores notaron un descenso del 3,5-6 por ciento en los suicidios por cada dolar de aumento en el salario mínimo, pero solo se vio este efecto en las personas con educación secundaria o menos, en el resto no se apreció ningún cambio.

Sin embargo, el desempleo también juega un papel importante en este estudio. La asociación entre el salario mínimo y las tasas de suicidio varía según el desempleo existente. Cuando el desempleo es alto, los salarios mínimos más altos se relacionan con tasas de suicidio más bajas; cuando el desempleo era bajo, la relación entre ambos elementos se debilitaba.

Los investigadores concluyen que en el periodo de los 26 años que trató la investigación, un dolar de aumento en el SMI hubiese evitado hasta 27.550 suicidios. La explicación es que las personas con menos estudios suelen trabajar en oficios con un menor salario, y un riesgo más alto de sufrir problemas de salud mental.