La delincuencia se desploma pero aumentaría la violencia de género: los otros efectos del confinamiento

Tras una semana de aislamiento social, la Policía ya ha notado un brusco descenso de los delitos patrimoniales pero tiene un mal pronóstico para los delitos contra las personas

La Policía ya ha notado un descenso significativo de la delincuencia tras la declaración del estado de alarma por parte del Gobierno. «En esta primera semana ha caído por lo menos un 50% en general. Algunas modalidades delictivas un 80% o totalmente», aseguran fuentes policiales. Es evidente que la propia naturaleza de algunos delitos el confinamiento complica mucho o imposibilita su desarrollo. Es el caso de los carteristas, que aprovechan del tumulto de gente (normalmente en el metro o en lugares turísticos) para actuar y ahora se han quedado sin trabajo. También ha descendido de forma drástica los robos en vivienda. El hecho de que la gente permanezca 24 horas en sus casas tiene dos consecuencias: la mayoría están habitadas y las bandas itinerantes (generalmente del Este) que se dedican a esto no suelen emplear la violencia y no entran, por tanto, si saben que hay alguien pero también les dificulta los robos en las segundas residencias, normalmente vacías en invierno, ya que siempre va a haber algún testigo cerca y probablemente mirando por la ventana. Pero lo que más daño ha hecho a la delincuencia, como ocurre con el tráfico de estupefacientes o la explotación de mujeres para fines sexuales, es la prohibición de circulación libre. Tanto en el robo en vivienda, como de vehículos, es complicado moverse varias personas en un mismo coche, elegir vehículo a robar y proceder con el robo. «Hasta ahora han estado muy parados pero hay algunos, como los que dan palos en establecimientos por el método del alunizaje o los butroneros que creemos que tendrán que salir en breve aunque les resulte más complicado reclutar al grupo pero es que van a necesitar dinero y tendrán que salir a hacer lo único que saben». Si los delitos contra el patrimonio pueden descender de forma drástica en las próximas tasas de criminalidad trimestral que elabora el Ministerio del Interior, lo que los analistas consideran que sí puede haber un repunte es en los delitos contra las personas y, concretamente, la violencia de género. Los expertos creen que la convivencia ininterrumpida puede provocar un aumento de las agresiones a mujeres y en muchos de los casos será, desgraciadamente, en presencia de menores. La parte negativa de este «encierro» obligado es que los agentes creen que muchas mujeres que estuvieran a punto de denunciar estos días se hayan echado para atrás por no poder buscar un lugar donde ir tras interponer la denuncia.