Once regiones suspenden en rastreo y control de los casos

De cada cien test que practican, más de un 10% dan positivo, lo que supera el umbral de alerta fijado por las autoridades

Dos sanitarias trabajan en un dispositivo para la realización de test de antígenos la en la carpa de la Malvaloca, en la zona básica de Sierra de Guadarrama, en Collado VillalbaRicardo Rubio Europa Press

La llamada positividad de los test es una herramienta básica para medir la efectividad de las labores de rastreo y detección de los contagios por parte de un territorio. El consenso epidemiológico indica que cuando el número de positivos supera el 10% de las pruebas que se practican, la infección se encuentra descontrolada y el riesgo de que el virus se propague está disparado.

Esto es lo que sucede ahora mismo en once autonomías y en Ceuta y Melilla, aunque ocurre en el conjunto de España, en donde el porcentaje alcanza el 13,29%. De acuerdo con las estadísticas del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES) del Ministerio de Sanidad, las ciudades autónomas son los peores territorios en este aspecto, y los datos corroboran los de la incidencia de casos por cada 100.000 habitantes, descontrolada en ambos.

En Ceuta, 33,2 de cada cien pruebas diagnósticas arrojan un resultado positivo, lo que la convierte en una auténtica bomba de relojería: sin un cierre estricto será difícil que el Sars-Cov-2 se pueda frenar allí. Algo parecido sucede en Melilla, en donde la positividad alcanza el 23,6%. Se da la circunstancia de que la Sanidad en ambas ciudades es gestionada por el Ministerio de Salvador Illa a través del Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa). Las únicas zonas en las que el Gobierno tiene gestión directa para el control de la pandemia son, paradójicamente, las que peores resultados arrojen de toda España.

También se encuentran en situación de alerta máxima según este particular ránking Aragón y Castilla y León, dos territorios que superan el 20% de positividad. Las estadísticas de Sanidad incluyen tanto las PCR como los test rápidos de antígenos que tan buenos resultados le están dando hasta el momento a Madrid, que fue la que los introdujo masivamente en primer lugar. Del 27 de octubre al 2 de noviembre se han hecho en España 903.620 pruebas del primer tipo y 274.243 del segundo, lo que equivale a decir que sólo uno de cada tres test practicados son de antígenos en nuestro país.

Madrid invierte claramente esta tendencia: las PCR ya representan menos de la mitad de las pruebas rápidas (57.551 frente a 128.888). La capital de España hace además más pruebas por 100.000 habitantes de los dos tipos que 14 territorios, lo que desmonta el argumento de que arroja buenos resultados porque hace pocos test.

Pruebas con sentido

Con todo, es superada por otros que arrojan, sin embargo, muchos peores resultados, lo que deja la enseñanza de que no sólo hay que hacer muchas pruebas, como hace Navarra, sino que, además, hay que hacerlas con sentido para que resulten efectivas. En la comunidad foral la incidencia de casos superaba el viernes los 1.100 por cada 100.000 habitantes, mientras que en la capital de España la tasa era inferior a 370 casos.

Otras comunidades que suspenden en positividad de los test, al superar el 10% considerado como tope son la propia Navarra, Cataluña, La Rioja, Valencia, Murcia, Castilla-La Mancha o Andalucía. En este territorio supera el 18%, una de las razones que han llevado a la Junta andaluza, junto a la evolución de la tendencia de los contagios a adoptar medidas más duras de control del virus como el cierre de la restauración en horario vespertino.

De hecho, Andalucía registra junto a Galicia y Extremadura uno de los Índices de Reproducción Básico Instantáneo (Rt) más elevados de España: del 1,07. Esto significa que cada infectado contagia de media a 1,07 personas. En el conjunto de España esa media se sitúa en el 0,99, de acuerdo con los últimos datos recabados por el Instituto de Salud Carlos III.

Positividad test covidTeresa Gallardo