Salud

Los niños y el azúcar, un binomio peligroso de cara a estas Navidades: ¡cuando más aumentan las caries!

El cambio de ritmo en el hogar suele afectar al hábito de la higiene bucal

La Navidad, por regla general, es una época en la que estamos de vacaciones y por tanto, nos relajamos a todos los niveles. Pero este año, además, por fin vamos a poder ver a nuestros familiares más cercanos, y seguro que, para una vez que ven a los niños, les van a brindar con todo tipo de dulces y de azúcares que para nada les convienen.

Hay que tener mucho cuidado porque, según explica el Jefe de Servicio Integral Dental y Maxilofacial de los Hospitales Quirónsalud Málaga, Marbella, y Campo de Gibraltar, el doctor Primitivo Pablo de la Quintana, la mayor parte de las caries y de las patologías de la boca en los niños se producen durante las fiestas de Navidad.

“Tanto lo estudios de colegios de Odontología, la propia literatura científica, como nuestra propia experiencia en consulta, determinan que un alto porcentaje de los problemas dentales relacionados con las caries están vinculados al incremento de la ingesta de azúcar en estas fechas, y al relajamiento en el hábito de la limpieza bucal”, explica el especialista.

Según describe el Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial de Estados Unidos, “la caries dental es el daño que le puede ocurrir a un diente cuando las bacterias que causan caries que se encuentran en la boca producen ácidos que atacan la superficie del diente o del esmalte”.

Con ello, alerta de que esto puede resultar en un pequeño agujero en el diente, al que se le llama caries. “Si la caries dental no se trata, puede causar dolor, una infección e incluso la pérdida del diente. Una vez que les hayan salido los dientes, las personas de todas las edades, desde los niños hasta las personas mayores, pueden tener caries”, apostilla.

Y es que, como hemos mencionado al principio, solemos relajarnos a todos los niveles durante estas fechas, y en muchos casos descuidamos la higiene dental de los más pequeños, tal y como considera el doctor: “El cambio de ritmo en el hogar suele afectar al hábito de la higiene bucal. Los pequeños se relajan, pican entre horas más de lo habitual, y se descuidan; lo que conlleva que las bacterias aniden con mucha más facilidad en el esmalte dental”.

Es más, el cirujano maxilofacial afirma que en este periodo se produce un importante consumo de alimentos y de bebidas azucaradas o carbonatadas que propician también la aparición de problemas de salud oral en edades cada vez más tempranas, como son las caries.

“No hay que olvidar nunca que se debe recuperar al agua y a la leche como las bebidas preferentes en la pirámide nutricional de los más pequeños. Son las más saludables para los dientes frente a otro tipo de líquidos como refrescos, bebidas isotónicas, néctares que, además de superar la cantidad de 5 cucharitas de azúcar al día recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), debilitan el esmalte de los dientes”, advierte el cirujano maxilofacial.

De hecho, y aparte de las caries, destaca que en estas fechas se incrementan las roturas dentales debido al consumo de turrón o de dulces duros. Con ello, Primitivo de la Quintana aconseja siempre el comprar chocolate o dulces suaves, ya que los dientes de los niños aún son frágiles ante este tipo de productos. “Eso no significa que los dulces más blandos o suaves sean los más adecuados. Las golosinas pegajosas provocan sobreesfuerzos de masticación y, si el niño lleva ortodoncia, producen inflamación de las encías”, agrega el experto de Quirónsalud.

Es más, sugiere que uno de los regalos estrella de Papa Noel y de los Reyes Magos suele ser el cepillo eléctrico, un regalo bastante útil a su juicio ya que, según avanza Primitivo de la Quintana, un correcto cuidado de los dientes de leche favorece la llegada de los dientes definitivos.

“Tanto los cepillos de dientes convencionales, como los eléctricos, son muy efectivos siempre y cuando se usen correctamente, sin dañar las encías por un cepillado excesivamente fuerte o, por el contrario, que se cometa el error de cepillarse poco tiempo. En el caso de los cepillos eléctricos, por ejemplo, aconsejamos un cepillado suave, pero de al menos 3 minutos. Observamos que se suele usar solo unos segundos con lo que su eficacia baja mucho”, avisa el maxilofacial.

Eso sí, ya sea un cepillo eléctrico o convencional, los odontólogos recomiendan siempre usar tras el cepillado un irrigador eléctrico, tanto en niños como en adultos, para pasarlo de forma interdental, ya que “el chorro de agua llega donde no llega el cepillo y completa la higiene de forma efectiva al 100%”.

Igualmente, el doctor aconseja una primera revisión a partir de los 2 años, incluso sin patología, debido a que han detectado una tendencia al alza de aparición de caries a edades cada vez más tempranas. “Es impactante ver las caries que tratamos en niños de corta edad. La primera consulta asienta las bases para diagnosticar deformidades dentofaciales tempranas, e incluso evitar tener que llevar brackets en el futuro”, sentencia el experto de Quirónsalud.

Con ello, recuerda que el periodo postnavideño puede resultar un buen momento para acudir a la revisión anual que debe realizarse en el odontólogo, al mismo tiempo que anima a los pacientes a no tener miedo de acudir por la pandemia, puesto que los centros sanitarios han diseñado circuitos libres de coronavirus y, en el caso concreto de los Hospitales Quirónsalud Málaga, Campo de Gibraltar y Marbella, donde trabaja, estos centros cuentan con la certificación ‘Applus+ Protocolo Seguro frente a la COVID-19’, una acreditación que aseguraría su cumplimiento de los estándares más exigentes de desinfección frente al SARS-CoV-2.