Sin Madrugá en Sevilla ni legionarios en Málaga

Solo algunos actos del Viernes Santo se salvan de las restricciones

Sevillanos visitan la Basílica de Jesús del Gran Poder este Jueves Santo
Sevillanos visitan la Basílica de Jesús del Gran Poder este Jueves SantoRaul CaroEFE

No hay Madrugá. Porque los pasos no pueden salir a la calle para evitar cualquier tipo de aglomeración. Pero también porque el toque de queda tiene lugar antes de que cualquier cruz de guía de las hermandades que viven su estación de penitencia en la noche del Jueves al Viernes Santo tengan que atravesar el dintel de sus templos. En casa se han quedado el Gran Poder y la Macarena de Sevilla. No hubo nazarenos pero no faltó el olor a incienso, las flores, las marchas procesionales o las saetas a los pies de los titulares.

«La tristeza que sentimos, por tanto, está más que justificada ya que nos faltará el culmen de la vida de Hermandad a lo largo de todo un año», reconoce José Antonio Fernández Cabrero, hermano mayor de La Macarena, convencido de que tanto el Señor de la Sentencia como la Virgen de la Esperanza «hoy más que nunca nos enseñan a afrontar la situación que vivimos, con una pandemia que nos maniata, con la certeza de que al final de este camino siempre nos aguarda Nuestra Esperanza».

Tampoco en Málaga hubo ayer desembarco de la Legión con el Cristo de Mena levantado a pulso. La imagen del crucificado sí pudo contemplarse a lo largo de toda la jornada en la Iglesia de Santo Domingo de Guzmán. Con solemnidad arrancó la jornada, con unas colas que pudieron escuchar al «Novio de la Muerte» y la Salve Marinera. «Quien dijo que esta Semana Santa sería triste, se equivocó», expresaba el hermano mayor del Cristo de la Buena Muerte, Antonio de la Morena, a la luz de todas las celebraciones que se han convocado mañana, tarde y casi noche a lo largo de la Cuaresma y también en torno al Triduo Pascual.

Uno de los pocos actos en la calle que sí se mantendrán esta Semana Santa tendrá lugar hoy: el Sermón de las Siete Palabras en Valladolid. Eso sí, con la Plaza Mayor cerrada perimetralmente a cal y canto. Con el respaldo de la Junta y del Ayuntamiento y el aval del Arzobispado, solo podrán acceder las personas con la correspondiente acreditación, amén de los residentes y de propietarios de los establecimientos. Será el fraile capuchino Víctor Herrero de Miguel quien ejerza de predicador en un acto que viene precedido de desencuentros entre las autoridades regionales y locales que ha tenido que han tenido que sortear tanto la cofradía como la archidiócesis.

También podrá verse hoy por las calles de Valencia a Jesús de Medinaceli. Tras la positiva reacción ante el «Maremóvil» que se desplazó por hospitales, cementerios y residencias hace quince días con la talla peregrina de la Virgen de los Desamparados, el cardenal arzobispo Antonio Cañizares ha decidido hacer lo propio con la talla de la Semana Santa Marinera en este Viernes Santos. Desde la cofradía, su hermano mayor, Juan Agustín Blasco, agradece este gesto del purpurado, ante una salida que ofrecerán «por los fallecidos de la pandemia, pero también por los futuros fallecidos en la aplicación de la recién aprobada ley de eutanasia». Al igual que sucediera con la imagen mariana, no habrá parada alguna ni se ha dado a conocer el recorrido previo para evitar aglomeración alguna.