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La Comisión Europea propone un “monedero digital” para guardar documentos y realizar pagos

Una aplicación del teléfono móvil servirá para pedir un crédito o acceder al historial médico en cualquier país europeo

Bruselas quiere que, dentro de unos años, todos los ciudadanos europeos puedan disponer de un monedero digital, un aplicación instalada en el teléfono móvil desde la que poder gestionar toda clase de documentos. Esta aplicación almacenará los datos de pago y contraseñas y permitirá a los ciudadanos europeos acceder a las administraciones públicas de los Veintisiete y otro tipo de usos comerciales, todo ello a la vez que se salvaguarda la privacidad de los usuarios y sin que instalar esta aplicación sea obligatorio. Los fines de esta nueva iniciativa son innumerables y atañen tanto a empresas privadas como a organismos públicos, con el objetivo de agilizar las gestiones en un mundo cada vez más interconectado.

Entre las múltiples funciones de esta identidad digital, Bruselas menciona varios ejemplos: acceder al certificado de nacimiento o al historial médico, abrir una cuenta bancaria, probar que se dispone de permiso de conducir para alquilar un coche, almacenar una receta médica que pueda ser utilizada en cualquier país europeo, realizar una solicitud de ingreso en una universidad del país de origen o de otro Estado europeo, reservar una habitación en un hotel, pedir un crédito y presentar toda la documentación financiera que acredite la solvencia o demostrar la edad para acceder a un local de copas sin facilitar el resto de los datos personales. Aunque tras la enumeración de esta lista, da la sensación de que prácticamente ninguna esfera de la vida escapará de este monedero digital, los usuarios deberán dar su consentimiento para cada uno de estos usos y decidir qué tipos de datos comparten con cada tercera parte involucrada.

La pandemia del coronavirus ha demostrado la necesidad de impulsar las aplicaciones digitales y Bruselas quiere crear un nuevo modelo netamente europeo que mantenga a raya la utilización de los datos personales de los ciudadanos para fines comerciales, en un intento de promover una alternativa a las grandes empresas estadounidenses como Facebook o wassap a las que se les acusa de no respetar la privacidad de los consumidores y que han conseguido monopolizar el mercado hasta el momento. Según recuerda la Comisión Europea, el 72% de los usuarios europeos encuestados en el Eurobarómetro quiere saber cómo se procesa la información personal cuando utilizan las redes sociales y el 63% está a favor de una única identidad digital europea para todos los servicios on-line.

“La identidad digital europea nos permitirá desenvolvernos en cualquier Estado miembro tal y como lo hacemos en casa, sin ningún coste extra y menores obstáculos Desde alquilar un piso o abrir una cuenta fuera de nuestro país de residencia y hacerlo de una manera segura y transparente. Por eso decidiremos cuánta información queremos compartir sobre nosotros mismos, a quién y para qué propósito. Esto es una oportunidad para experimente aún más qué significa vivir en Europa y ser europeo”, declaró ayer en rueda de prensa la vicepresidenta del Ejecutivo comunitario, Margrethe Vestager.

Actualmente 14 Estados miembros, entre ellos España, disponen de una identidad digital que puede ser utilizada de forma trasnacional, lo que supone el 60% de la población europea. A pesar de esto, Bruselas asegura que tan sólo el 14% de los proveedores de servicios públicos permiten sistemas de autentificación transfronteriza, a pesar de la normativa aprobada en el año 2014 ya estableció las condiciones para regular la identificación de los usuarios en la UE. Sin embargo, la legislación actual no obliga a desarrollar este identidad digital ni a que ésta sea interoperable entre los Estados europeos.

La Comisión Europea pretende que esta nueva propuesta suponga un revulsivo para que en el año 2030, todos los considerados servicios públicos esenciales estén disponibles on-line y que todos los ciudadanos accedan a sus historiales médicos de manera electrónica, con el 80% de la población usuaria de este tipo de identidad digital.

Para que esta iniciativa sea una realidad, Bruselas invita a las capitales europeas a establecer una herramienta común para septiembre de 2022 en aras de poder comenzar los trabajos preparatorios de manera inmediata.