El acoso escolar cayó con la pandemia, aunque no en internet

Solo el 15,2% de los alumnos afirma conocer algún caso a compañeros de clase

El 21,8% de los alumnos/as reconoce haber podido participar en un caso de acoso sin ser consciente de ello
El 21,8% de los alumnos/as reconoce haber podido participar en un caso de acoso sin ser consciente de ello FUNDACIÓN MUTUA MADRILEÑA

El informe anual de las fundaciones Mutua Madrileña y ANAR sobre acoso escolar refleja un descenso sin precedentes de esta práctica debido a la pandemia: «Que sólo el 15,2% de los alumnos piense que en su clase hay algún alumno que sufre acoso escollar es una buena noticia. El confinamiento en casa, los grupos burbuja, el descenso de la ratio profesor/ alumno y otras restricciones causadas por la Covid-19, junto con las medidas de concienciación, han permitido este descenso, que es la mejor cifra de nuestros informes en los últimos cinco años», explica Benjamín Ballesteros, director de programas de Fundación ANAR.

No obstante, el ciberbullying fue la forma de acoso más presente durante la pandemia, y una cuarta parte de los alumnos afirma conocer a compañeros que podrían haberlo sufrido. Además, no solo se produce a través de aplicaciones como WhatsApp (53,9%), sino también en Instagram (44,4%), TikTok (38,5%) o videojuegos (37,7%).

A pesar de la reducción de los casos de acoso, los estudiantes admiten que han aumentado las agresiones en grupo: pasando de un 43,7% en 2018-19 a un 72,4% en 2020-21.

Conciencia del acoso

El 21,8% de los alumnos/as reconoce haber podido participar en un caso de acoso sin ser consciente de ello y el 96,4% afirma que no lo haría en el caso de darse cuenta. Además, un 88,1% afirmó que la unión de los compañeros ante una situación de bullying hace que el afectado se sienta mejor.

Además, los estudiantes identifican mejor las formas de agresión que sufren sus compañeros y eso explica que la mayoría de los tipos de agresión se hayan incrementado respecto al estudio anterior, creciendo especialmente la difusión de rumores, las amenazas y el aislamiento.

Los motivos más comunes por los que se producen estas agresiones son el aspecto físico (52,5%), por ser diferente (46,4%), por las cosas que hace o dice (39,1%), por sus gustos (30,4%), por ser de otro país, cultura, raza o religión (26,2%), por ser nuevo (20,1%), por su orientación sexual (15,2%) o por tener mucho o poco dinero (14,2%).

Los alumnos/as son más conscientes del daño que genera el acoso escolar, tanto a las víctimas como a sus familias, a los observadores, a los profesores, a toda la clase, e incluso al propio agresor.

Cómo acabar con el acoso escolar según profesores y alumnos

Casi la mitad de los casos de acoso escolar permanecen sin solución (47,8%). Según la opinión de los alumnos solo el 52,2% fueron resueltos y un 83% cree que el colegio hizo algo por resolver la situación. Según los alumnos/as, la forma más eficaz de resolver el acoso escolar es avisar al profesor/a. En cuanto a los profesores, más de la mitad (51%) reconocen la falta de recursos y formación entre el personal docente como barrera a la hora de intervenir en situaciones de acoso escolar.

Para los profesores/as, tiene más sentido el trabajo con el alumnado en el respeto a las diferencias y el diálogo que las acciones punitivas, como la expulsión del centro escolar y sugieren a padres y madres educar en valores y prestar atención a los hijos/as como medidas de prevención del acoso escolar.

Los talleres de formación de las Fundaciones ANAR y Mutua son percibidos por el 90% de alumnos y profesores como una actividad útil contra el acoso, demostrando su eficacia en ayudar, defender y apoyar a las víctimas.

Casi el 80% de los encuestados contactaría con el Teléfono/Chat ANAR en caso de percibir acoso escolar, lo cual indica la importancia de dar a conocer las líneas de ayuda para la prevención.

Prohibición del móvil en clase, una medida aceptada

La mayoría de los niños/as y adolescentes consideran positivo (52,4%) la prohibición del teléfono móvil en los centros escolares, tan solo el 23% lo percibe como una medida inadecuada. Según los alumnos esta práctica impediría el ciberbullying (a través de burlas, difusión de imágenes y vídeos…) y evitaría distracciones y mejoraría la atención en clase. Entre los que no están de acuerdo, afirman que es necesario para llamadas de urgencia y que se debería permitir en el recreo o como herramienta escolar.

También los profesores ven con buenos ojos esta prohibición casi unánimemente: 8 de cada 10 profesores considera esta medida necesaria para evitar el acoso escolar “ya que el móvil dentro del aula no es necesario para el aprendizaje y propicia la desconcentración”. El 18,7% de profesores estiman que los alumnos deberían aprender a través de talleres a utilizar el móvil de forma responsable. El estudio completo puede descargarse en www.acabemosconelbullying.com