Los beneficios de realizar terapia asistida con animales

La mayoría de personas las utilizan para patologías como autismo, TDAH o síndrome de down

A nivel cognitivo suponen un gran estímulo de la concentración, la memoria y la atención
A nivel cognitivo suponen un gran estímulo de la concentración, la memoria y la atención FOTO: Daniel Pérez EFE

En los últimos diez años, la intervención asistida con animales (IAA) en España ha experimentado un gran auge y expansión. Además, múltiples estudios han demostrado que la terapia asistida con animales contribuye de forma positiva al desarrollo psicológico, físico y social de personas con discapacidad o necesidades especiales. En este sentido, según el estudio «La equinoterapia», casi la mitad de personas que conocen a alguien que ha asistido a equinoterapia consideran que ha mejorado su bienestar en un 8,3 sobre 10. Este tipo de intervención va mucho más allá de los beneficios de convivir con un animal de compañía. Sin embargo, fue a partir de observar estos beneficios que se empezaron a realizar estudios científicos que a día de hoy sirven de pilar para la intervención asistida con animales.

Las entidades que se dedican a este campo de intervención tienen un carácter multiprofesional que incluye a trabajadores de disciplinas diversas, como el adiestramiento animal, la psicología y la educación, fundamentalmente. Su actividad principal es la intervención asistida con animales y sus ámbitos de actuación prioritarios son la neurorrehabilitación, la educación, la psicología/psiquiatría, la integración social y la gerontología. «Los beneficios son muchos y de muy alto valor, por lo que es importante trabajar en base a los conocimientos actuales para poder seguir desarrollando científicamente el aporte de los animales para nuestra salud», indica Meritxell Arias Teixidor, profesora de Deusto Salud y fundadora de la Asociación de Acción Social Discan.

En esta misma línea, según explica la profesora de terapia asistida con animales en Nubika Bárbara Gómez, «el animal no es una herramienta, sino que está siempre presente como parte del equipo y hace las actividades conjuntamente con el terapeuta especializado en intervención asistida con animales».

Así pues, la terapia asistida con animales sigue una metodología específica. El tratamiento viene precedido de unos tests que sirven para conocer las necesidades del paciente. «En base a las necesidades, se plantean unos objetivos que serán trabajados por todo el equipo de manera conjunta a través de actividades específicas», explica Bárbara Gómez. Es a través de estos resultados medibles que se puede observar la mejoría del paciente.

Toda la población puede beneficiarse de la intervención asistida con animales, siempre que se realice a través de un profesional formado en ese campo. La mayoría de personas acuden a este tipo de terapia cuando existen necesidades especiales o patologías, como Trastorno de Espectro Autista, TDAH o Síndrome de down. Sin embargo, esta terapia no solo está limitada a personas con este tipo de patologías. Es bien sabido que los beneficios de las intervenciones asistidas con animales son muchos y aplicables a diferentes ámbitos, desde el ámbito escolar hasta el hospitalario, pasando por la tercera edad o el ámbito de la reinserción social.

Beneficios psíquicos

Los beneficios asociados a la intervención asistida con animales pueden tener lugar a nivel físico y motor, pues permite una mejora del tono muscular, de la movilización de las articulaciones de columna y pelvis y ayudan a la percepción del esquema corporal. También a nivel cognitivo supone un gran estímulo de la concentración, la memoria y la atención, además que favorece la localización temporal y espacial.

En el mismo sentido, a nivel sensorial, el animal y el entorno es fuente de estímulos que favorecen las experiencias sensoriales. Se han observado también beneficios en los dominios de relación social, contacto físico, aspectos psicológicos, cognitivos y funcionales en personas con daño cerebral adquirido.