Albert Castillón: «Mi gato se cree un perro y ladra en lugar de maullar»

El periodista convive con tres perras y un gato, un buen ejemplo de que sí es bueno mezclarlos

El periodista posa con Tommy, Roxi, Kiti y Nana
El periodista posa con Tommy, Roxi, Kiti y Nana

«Tengo tres perros y un gato. A Tommy (en homenaje a Hilfiger) lo recogió mi hijo de un contenedor. La dálmata, Roxy (por Music) es comprada, como también lo es Kiti (porque adoro a la gran Mánver)", relata.

«Tengo tres perros y un gato. A Tommy (en homenaje a Hilfiger) lo recogió mi hijo de un contenedor. La dálmata, Roxy (por Music) es comprada, como también lo es Kiti (porque adoro a la gran Mánver). Y por último, a Nana (le faltan las gafas como a Mouskouri) la recogimos de un centro de adopción», relata el copresentador de «Espejo Público», que confía en que nadie se enfade porque cada nombre está puesto desde la admiración. «Todas son chicas menos el gato y ocurre una cosa muy curiosa: como lleva toda la vida entre perros, ladra en lugar de maullar, sale a la calle con todos. ¡Se cree que es un perro!». Asegura que los animales ponen orden entre ellos y que es un falso mito eso de no poder mezclarlos porque aprenden a convivir... «E incluso se ayudan. A Kiti me la vendieron ciega en el criadero, con cataratas congénitas, y la dálmata hace de su lazarillo cuando salen a la calle. Los animales son increíbles. Luego, cada uno tiene su personalidad. Nana, por ejemplo, es la jefa de la manada, quizá porque es la mayor, y Roxi es la loca pasional que se tiraría detrás de mí por un barranco». Albert se considera un amo muy permisivo: «Cada noche duerme, mínimo, un animal conmigo; o se turnan. Pero todos me rodean. De igual modo, soy partidario de poner una funda en el sofá y rodearme de ellos para ver una película, en lugar de impedirles subirse a los sitios. Son los seres más generosos que hay, ¿por qué negarles esos pequeños caprichos?». Como casi todas las personas que tienen animales, el periodista confirma «que ellos saben de mi estado de ánimo mejor que nadie. Si tengo un problema, lo perciben y me dejan mi espacio, pero si ven que estoy contento, nos tiramos por el suelo y nos ponemos a jugar los cinco. Emocionalmente son más inteligentes que muchas personas», resume quien se reconoce animalista y antitaurino. «Yo colaboré para que cerraran la Monumental, lo que pasa es que nos engañaron porque siguieron permitiendo el toro embolao o los “correbous”. Eso no quita para que sea muy amigo de Fran Rivera, por ejemplo. Estoy intentando que le dejen de gustar los toros... aunque, de momento, ya he conseguido que se corte la coleta (risas)». En medio de la algarabía de ladridos y maullidos le acompañamos al coche, porque, como cada tarde de 20h a 22h presenta en Gestiona Radio «El barómetro». «Además de Antena 3, la radio y mi agencia de comunicación, pronto sabréis de un proyecto que tengo para la tele, precisamente de animales.... Pero no puedo decir más». Se despide de todos, dando a cada uno su mimo y el tiempo que necesita, y se marcha. La cara de los cuatro es un poema...