Así se forma a los héroes más ladradores

La Escuela Española de Salvamento y Detección con Perros entrena a los canes que participan en el socorro a personas

Los perros pueden realizar tareas de búsqueda más exhaustivas que los humanos
Los perros pueden realizar tareas de búsqueda más exhaustivas que los humanos

Cuando se produce una catástrofe, lo primero que se viene a la cabeza es avisar al cuerpo de unidades especiales dedicadas a salvamento. Hombres y mujeres provistos de los mejores materiales y formación para llevar a cabo su tarea. Profesionales preparados física y mentalmente para abordar cualquier situación por complicada que parezca. En definitiva, héroes cotidianos. Sin embargo, existe otra parte de esos equipos de rescate que no debemos olvidar: los perros. Héroes que están en segundo plano, pero que llevan a cabo una labor fundamental, aunque a veces pueda parecer idealizada. Cada vez es más frecuente verlos en acción, y más aún en época de incendios como en la que nos encontramos.

Pero no son todos aptos para esta tarea. La selección de los canes tiene su propio procedimiento. Lo más común es contar con pastores alemanes o labradores. Sin embargo, y tal y como indica Susana Izquierdo, presidenta e instructora de la Escuela Española de Salvamento y Detección con Perros, «no es tanto la raza, sino que prima más el propio individuo». Susana añade que en su organización existen también pastores belgas e incluso perros mestizos.

Un duro entrenamiento

En cuanto al adiestramiento, la instructora lo define así: «Consiste en montar un puzzle donde las piezas encajen para llegar a salvar vidas». Se trata de un entrenamiento en el que enseñan obediencia, cómo se debe comportar el animal con el resto del equipo y las personas en general, así como el entorno que le rodea. También se trabaja la parte física con diferentes ejercicios para ganar agilidad, velocidad y resistencia. Ese puzzle termina de encajar con las técnicas de salvamento y el comportamiento que debe tener el animal una vez la víctima está localizada. Esta parte del entrenamiento es la más compleja. A la hora de practicarlo, se utiliza una víctima virtual. Cuando el perro la encuentra, recibe un premio conocido como motivador, lo que aumenta el grado de excitación y fomenta los niveles de instinto. Susana también hace referencia a otra parte fundamental para aumentar dicho instinto: «El vínculo emocional que se llega a crear con el guía es muy importante». Obviamente, todo el entrenamiento es individualizado, ya que la edad de los canes influye en el mismo. «Aquellos que empiezan desde que son cachorros tienen más tiempo de adaptación y aprendizaje, aunque por lo general, los perros suelen estar alrededor de dos años entrenando antes de comenzar su misión de salvamento», recalca la adiestradora.

Pero, ¿en qué consiste ese salvamento? «No es ni más ni menos que la localización de las víctimas en el menor tiempo posible», resume Izquierdo. Aunque no es tan sencillo como podría parecer. Todo está determinado por el contexto. Esto puede ir desde la búsqueda en estructuras colapsadas hasta en avalanchas de nieve. En cuanto a los dos métodos que se utilizan, el olfato es la principal herramienta. La búsqueda por venteo se especializa en la localización de víctimas en una zona alejada del rango de visión del animal. Además, al no tener una referencia concreta, el perro se debe guiarpor el olor humano genérico. Es un sistema de localización donde el animal va suelto y trata de encontrar a víctimas desaparecidas. El otro método, de rastreo, coincide, además, con la multitud de escenas cinematográficas en la que se enseña una prenda de la víctima para que el perro rastree el aroma. Es una búsqueda más individualizada en la que el animal va atado junto a su guía tratando de identificar los olores que le acerquen al objetivo.

La eficacia, fundamental

Estos rescates se resumen en una palabra: «eficacia». En las misiones de localización, prima el tiempo de búsqueda y un perro es mucho más eficaz para el rescate. «Tienen una mayor capacidad de profundización de búsqueda que los personas, además de no arriesgar la vida humana», señala Susana.

En definitiva, la labor de los perros es fundamental. Un trabajo que a veces se tiende a idealizar y no se reconoce del todo, tal y como apunta Susana: «Se valora su actuación, pero no se tiene en cuenta todo el trabajo de formación que hay detrás».

Las claves

El tiempo de búsqueda es un factor que siempre juega en contra y que los perros logran subsanar con sus capacidades

La preparación e instrucción es una labor fundamental para que los canes puedan desempeñar bien su labor de rescate. Un entrenamiento donde prima el vínculo emocional con el guía