Cambio climático: Los esfuerzos para reducir las emisiones deben quintuplicarse para no superar la barrera del 1,5º

Las organizaciones líderes en el estudio del clima hacen hincapié en la evidente y creciente brecha entre los objetivos aprobados para la lucha contra el calentamiento global y la realidad actual

Una de las múltiples manifestaciones en las que jóvenes piden una acción climática ya
Una de las múltiples manifestaciones en las que jóvenes piden una acción climática ya

Las organizaciones líderes en ciencia climática han publicado hoy un informe, “Unidos en la Ciencia”, en el que se hace hincapié “en la evidente y creciente brecha entre los objetivos aprobados para la lucha contra el calentamiento global y la realidad actual”. El informe, coordinado por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), producido para la Cumbre del Clima, incluye los datos y tendencias de concentración de los principales gases de efecto invernadero. “Sus titulares denotan la urgente necesidad de desarrollar acciones concretas que permitan detener el calentamiento global y los peores efectos del cambio climático”.

Los datos científicos hablan por sí solos: La temperatura global promedio entre 2015 y 2019 va en camino de ser la más cálida de cualquier período registrado. Hoy, estamos en 1,1 grados por encima de los tiempos preindustriales. De ahí, que cada vez sean más frecuentes y desastrosas las olas de calor, incendios, inundaciones, sequía.

En cuanto a la disminución de hielo marino y masa de hielo, el informe recuerda que la extensión de hielo marino del verano ártico ha disminuido un 12% por década entre 1979 y 2018. De hecho, los cuatro valores más bajos de extensión de hielo marino en invierno sucedieron entre 2015 y 2019. En cuanto a la Antártida, la pérdida anual de hielo aumentó al menos seis veces entre 1979 y 2017. Así, la pérdida de masa de glaciares para 2015-2019 es la más alta en cualquier período de cinco años registrado.

Esto explica que el aumento del nivel del mar se esté acelerando. En concreto, la tasa de aumento medio del nivel del mar se aceleró de 3,04 mm al año entre 1997-2006 a 4 mm/año entre 2007 y 2016. Además, la acidez del agua del mar ha aumentado un 26% desde la era industriales.

Y todo ello porque las emisiones no cesan de aumentar. En 2018, la concentración de CO2 fue de 407,8 ppm, 2,2 ppm más que en 2017. Los datos preliminares para 2019 indican que se podría alcanzar o superar las 410 ppm a finales de 2019. Desde 1985, la tasa de crecimiento de CO2 ha aumentado en las tres últimas décadas: 1,42 ppm/año entre 1985 y 1995, 1,86 entre 1995 y 2005 y 2,06 ppm/año entre 2005 y 2015. Tb aumenta la presencia de otros gases de efecto invernadero de larga duración: metano y óxido nitroso.

En total, las emisiones de CO2 han crecido un 2% y alcanzaron un récord de 37.000 millones de toneladas en 2018. Eso sí, crecen más lentamente que la economía mundial. Ahora bien, las tendencias ecológicas y energéticas actuales sugieren que las emisiones serán al menos tan altas en 2019 como en 2018. Además, se espera que el PIB mundial crezca un 3,2% en 2019 y si la economía global se descarboniza al mismo ritmo que en los últimos 10 años, eso conduciría a un más que peligroso aumento de emisiones globales debido a nuestro actual modelo energético. El aumento anual de uso de energía global es mayor que el incremento del peso de las renovables; es decir, el uso de combustibles fósiles sigue creciendo pese a las múltiples cumbres del clima y los mensajes de advertencia de científicos. Este crecimiento, dice el informe, necesita detenerse de inmediato. ¿Cómo? Además de cambiando ya de modelo energético, hay que reducir la deforestación y expandir los bosques.

De lo contrario, estaremos muy lejos de dónde debemos estar si se quiere frenar el cambio climático y sus consecuencias devastadoras. Así, los expertos explican en el estudio que “no se estima que las emisiones globales alcancen su punto máximo en 2030 ni mucho menos en 2020 si se mantienen las políticas climáticas actuales”. Eso se debe a que los actuales planes nacionales para reducir las emisiones globales no son suficiente. “Este nivel de ambición debe triplicarse para alinearse con el límite de -una subida de temperatura de- 2ºC respecto a los niveles preindustriales y debe aumentarse alrededor de 5 veces para alinearse con el límite de 1,5. Si no se hace este esfuerzo, “con los planes nacionales actuales la temperatura media global aumentará entre 2,9 y 3,4 para 2100 respecto a los niveles preindustriales”. De modo que si no se aumentan los planes nacionales ya no se puede evitar subir la temperatura 1,5ºC. Y es muy posible que para 2030 el aumento de temperatura muy inferior a 2º esté fuera del alcance. Y como ya alertó el IPCC, “limitar el calentamiento a 1,5º no es físicamente imposible, pero exige acciones sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad. Hay claros beneficios de mantener el calentamiento a 1,5 en vez de 2 o más grados”. Aunque para ello se requiere que todos los sectores reduzcan emisiones, incluida la agricultura, la ganadería y la alimentación. No hay que olvidar que los impactos climáticos están golpeando más fuerte y antes de lo que las evaluaciones climáticas indicaron hace una década. A medida que aumente la temperatura, los daños serán peores.