Caso Julen: "Mi nieto está entaponado y no hacen nada"

El equipo sueco que participó en el rescate de los mineros de Chile y Hunosa se unen al operativo de búsqueda

Una de las excavadoras trabaja para preparar el terreno y que máquinas más pesadas puedan acceder al lugar / Foto: Lorenzo Carnero
Una de las excavadoras trabaja para preparar el terreno y que máquinas más pesadas puedan acceder al lugar / Foto: Lorenzo Carnero

El equipo sueco que participó en el rescate de los mineros de Chile y Hunosa se unen al operativo de búsqueda.

Las horas pasan, más de cincuenta, no hay noticias de Julen y la desesperación inunda las calles de Las Protegidas, la zona del barrio malagueño de El Palo donde reside la familia. El silencio se mezcla con las imágenes de la televisión que los vecinos mantienen encendidas en sus salones durante las 24 horas del día, al igual que la luz de la casa de Reme, la abuela del pequeño y madre de Victoria (Vicky). Destrozada y entre lágrimas asegura a LA RAZÓN que le acaban de informar de que tendrán que «aguantar dos días más». «Esto es una vergüenza, mi Julen está entaponado y nadie hace nada. La Guardia Civil dice que esperemos, pero llevamos así desde el domingo. Estamos muriendo en vida», dice Remedios entre gritos de angustia e impotencia. Según nos cuenta, José y Vicky, los padres del pequeño, no se han movido del Totalán –la zona montañosa donde el pequeño cayó al pozo– y no lo harán hasta que tengan noticias. «Están durmiendo desde el domingo en el coche, no han venido por casa desde entonces», asevera. Según relata otro familiar, la prima de José, que también estaba con ellos cuando Julen cayó al agujero, «está destrozada. Fue la primera que se percató de lo que le había ocurrido al niño y fue corriendo, no pudo hacer nada. Está encerrada en casa», dicen. «Es una lástima, una familia tan buena y con tantas desgracias. La muerte de su hijo mayor les volvió locos, así que ahora imagínate cómo están. Esta incertidumbre es inaguantable. Sólo un milagro puede salvarlo. Tan pequeño y sin tomar ni un sorbito de agua... Ojalá esté todavía con vida como le ocurrió a la niña esa de Estados Unidos», reza Cándida, en referencia a Jessica McClure, que aguantó sepultada durante 58 horas cuando tenía 18 años. Aunque lo que más se repetía ayer eran las protestas por la falta de rapidez de los equipos de rescate. «Tenemos que salir a la calle, hacer una protesta de los vecinos para mostrar nuestro apoyo a la familia y denunciar el pasotismo de las autoridades, asevera Mari Carmen, que ha criado en sus brazos al niño. A primera hora el padre mostraba su malestar entre lágrimas. «¿Sabe usted lo que es llevar aquí 30 horas esperando a que saquen a tu hijo de un pozo? Se sabía que esta mañana venía un camión de Cádiz para sacar tierra y han esperado a que llegara el camión para arreglar el carril. No están haciendo una mierda», espetaba el padre de Julen a «El Programa de Ana Rosa». «Muchos tuits de apoyo, muchos votos, pero medios ninguno», añadía.

No fue hasta pasadas las siete de la tarde de ayer cuando finalmente comenzó a excavarse el agujero paralelo al pozo donde está Julen atrapado. La Guardia Civil confirmó a este diario que la única hipótesis que se maneja es que el menor se encuentre en el fondo del pozo de más de 100 metros de altura y 25 cm de diámetro. De esta manera quisieron poner fin a las dudas sobre si el pequeño está o no atrapado en el lugar. Los vecinos también negaban cualquier otro posible escenario de desaparición. Es más, el progenitor, José, confirmó que escuchó cómo su hijo lloraba hasta que el llanto se interrumpió. Todavía tiene las manos con rasguños tras haber intentado sacarle él con sus propios brazos. «Acaba de iniciarse la perforación de la zona, ahora tendremos que esperar entre 24 y 48 horas», confirmó Alfonso Rodríguez, delegado del Gobierno de Andalucía.

Hasta el Totalán se han desplazado numerosos cuerpos de rescate, incluso el equipo sueco que participó en la liberación de los 33 mineros atrapados en una mina de Chile en 2010. También viajaron hasta Málaga ocho técnicos asturianos de la Brigada de Salvamento Minero de Hunosa. Estos mineros aportarán sus conocimientos para la apertura del último túnel, con el que entrarían en contacto con el pequeño que, al parecer, estaría atrapado debajo de un tapón que se habría formado tras su caída a los 70 metros de altura. «Se van a cavar los dos túneles, uno vertical, paralelo, a pocos metros de donde se precipitó el niño y otro horizontal que conecta con la zona donde estaría el menor», aseguran a este diario miembros del equipo de rescate. El problema con el que se están encontrando los profesionales de Salvamento es tanto el terreno como los accesos. Sólo hay un camino forestal y el llegar hasta el lugar es prácticamente imposible, de ahí la dilación del rescate. «Las máquinas son de gran tonelaje y no pueden avanzar por el terreno, así que se están haciendo pistas para facilitar su acceso. Durante el día de ayer se estuvo trabajando en el plan logístico», explican desde Salvamento. Además, la noche anterior tuvieron un imprevisto: una de las tuberías que se están introduciendo para asegurar las paredes del pozo se rompió y hubo que sacarla a pedazos con máximo cuidado para que no cayeran al fondo del hoyo.

María, vecina de los padres de José, donde el matrimonio vivió durante una temporada, no da crédito a lo que le está pasando a esta familia «tan querida en el barrio». «Yo le pido al señor que le salve, ayer hicimos una misa en la iglesia de Nuestra Señora de las Angustias y allí vinieron familiares y todos pedimos a Dios que haga un milagro. No puede ser que una madre sobreviva a sus dos hijos, es una terrible tragedia», lamenta la vecina.