Adiós a la ecografía: llega la realidad virtual dentro del vientre

La Sociedad Americana de Radiología presenta esta semana una tecnología que transforma las imágenes de resonancia magnética en modelos tridimensionales que ofrecen imágenes del feto y del ambiente placentario

La Sociedad Americana de Radiología presenta esta semana una tecnología que transforma las imágenes de resonancia magnética en modelos tridimensionales que ofrecen imágenes del feto y del ambiente placentario

La sorpresa que producía ver salir del vientre de su madre a un nuevo retoño y descubrir in situ si es niño o niña, si su pelo es más ensortijado como el de papá o liso como el de mamá, si tiene la misma boca del abuelo o no se parece a nadie conocido, hace tiempo que es historia.

También lo es, por fortuna, tener que esperar hasta el momento exacto del alumbramiento para conocer si la criatura está sana o si padece alguna enfermedad o malformación. La técnica de la ecografía, que ya es veterana, ha permitido anticipar sobremanera el conocimiento del estado del feto, no sólo para satisfacer la curiosidad natural de los padres, sino, lo que es más importante, para tratar de corregir los problemas de salud o de desarrollo que puedan ser tratados.

Pero, como todo en esta vida, la fotografía en dos dimensiones, banco y negro y perfil borroso que millones de padres y madres se han llevado a casa después de la visita al departamento de ginecología, también se ha quedado obsoleta y, ahora, tiene los días contados.

Calidad

Los progenitores podrán pronto llevarse a casa una reproducción realista en tres dimensiones del bebé que están gestando y podrán introducirse con ellos en el ambiente plácido de la placenta.

Todo gracias a una nueva tecnología que transforma las imágenes de resonancia magnética y ultrasonidos en modelos tridimensionales de realidad virtual. La técnica será presentada esta semana dentro de la reunión anual de la Sociedad Americana de Radiología.

La resonancia magnética es capaz de ofrecer imágenes del feto y del ambiente placentario con gran resolución y contraste. De hecho, se utiliza para la evaluación ginecológica cuando la ecografía convencional mediante ultrasonidos no ofrece suficientes garantías de calidad. La novedad que ahora se presenta viene de la mano de investigadores brasileños de la Clínica de Diagnóstico por Imagen de Río de Janeiro, que han sido capaces de montar secuencias de resonancias en forma de pequeñas capas que, superpuestas, ofrecen la imagen en tres dimensiones del bebé.

En realidad, se realiza una selección de las partes del organismo que ofrecen una mayor calidad de imagen. Luego, un programa informático es capaz de reconstruir el cuerpo completo del feto, incluida la placenta, el cordón umbilical, el feto y las paredes del vientre materno.

La imagen obtenida se puede combinar con tecnologías inmersivas de realidad virtual que proyectan el entorno en unas gafas VR. De ese modo, la secuencia se puede manipular, es posible navegar por ella y se puede variar el punto de vista para comprender mejor el estado del no nacido.

El sistema es útil para el diagnóstico, para la investigación sobre el desarrollo fetal, para propósitos educativos o simplemente para el disfrute de los futuros padres.

El resultado de la simulación informática resulta sorprendentemente parecido a la imagen posterior del bebé una vez ha salido del vientre materno. Incluso es posible aumentar la imagen para observar el desarrollo de estructuras internas, como el tracto respiratorio, que dan información de gran valor para los médicos. El estudio de la movilidad de algunas de las estructuras corporales del feto es tan valioso como lo son los sonidos que se detectan dentro del vientre materno.

Además, la tecnología tridimensional permite que un grupo de médicos sea capaz de compartir la visión in situ del futuro bebé, así como discutir multidisciplinarmente cualquier tipo de estrategia terapéutica.