Barcelona

Fin de semana de lluvia...de estrellas fugaces

La lluvia volverá a la Península Ibérica este fin de semana, en este caso en forma de estrellas fugaces llamadas leónidas que podrían dejar "estelas persistentes visibles durante minutos", sobre todo en la madrugada del domingo al lunes, donde se podrían observar entre 30 y 50 meteoros por hora.

Esta lluvia se podrá divisar en el cielo aunque "en esta ocasión la presencia de luna llena puede dificultar su visión haciendo que nos perdamos los meteoros más débiles", ha señalado a Efe Josep María Trigo, del Instituto de Ciencias del Espacio de Barcelona.

Las leónidas están compuestas por partículas de pequeñas decenas de micras y otras de varios centímetros desprendidas por el cometa Tempel Tuttle, el cual da una vuelta alrededor del Sol cada 33 años.

Aunque la lluvia de estrellas ya ha empezado, seguirá dejándose ver este fin de semana alcanzado su mayor intensidad la noche del domingo al lunes con la visión aproximadamente de 30 a 50 meteoros por hora.

Los meteoros de leónidas son bastante débiles, aunque puede que se produzca alguno brillante y un bólido -estrellas fugaces de grandes dimensiones- resultante de partículas centimétricas.

"Si esto se produjera será muy bonito porque los pequeños fragmentos de meteoros se esparcen por la atmósfera como consecuencia de los vientos estratosféricos", ha explicado Trigo.

Es aconsejable un gran campo de visión porque la velocidad a la que los meteoros atraviesan el cielo es de unos 59 kilómetros, por lo que los telescopios y los prismáticos en este caso pueden provocar un efecto contrario en su observación. Los propios ojos se convierten en el mejor aliado.

Para contemplarla o incluso poder fotografiarla es aconsejable huir de la ciudad a campo abierto o deleitarse desde los sitios donde no exista gran cantidad de luz, ya que puede dar lugar a contaminación lumínica.

En una noche cualquiera pueden verse unas dos o tres estrellas fugaces a la hora, sin embargo, hay fechas del año en las que el número aumenta llegando hasta cien en una misma noche, detalla el Planetario de Madrid en su web.

Los astrónomos pueden predecir cuándo se van a producir estas lluvias, ya que todos los años la Tierra atraviesa la trayectoria de ciertos cometas -en el caso de las leónidas es el Tempel Tuttle- en su camino alrededor del Sol.

El fenómeno de las estrellas fugaces está causado por pequeñas partículas de polvo cometario que se desintegran en contacto con la atmósfera terrestre.

Las lluvias reciben su nombre de las constelaciones de las que parece que irradian sus meteoros fugaces, como por ejemplo las leónidas, que proceden de la constelación de Leo, o las perseidas que se pueden ver en verano, que parecen provenir de la constelación de Perseo.

Las leónidas es una de las lluvias de meteoros populares que ocurren durante el otoño; la primera importante de esta época del año fue la de las dracónidas, cuyo máximo se dio el 8 de octubre.