«Sin el bosón, no existiríamos»

Los físicos Higgs y Englert y el CERN, Príncipe de Asturias por el hallazgo de la «partícula divina»

Fotografía de archivo del 04/07/2012 del físico británico Peter Higgs (d) y su compañero belga Francois Englert, autores de la teoría del "bosón de Higgs", durante un seminario del Centro Europeo de Física de Partículas (CERN) en Suiza. Higgs y el ya fallecido Englert, han recibido hoy, junto al CERN, el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.
Fotografía de archivo del 04/07/2012 del físico británico Peter Higgs (d) y su compañero belga Francois Englert, autores de la teoría del "bosón de Higgs", durante un seminario del Centro Europeo de Física de Partículas (CERN) en Suiza. Higgs y el ya fallecido Englert, han recibido hoy, junto al CERN, el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica.

Fue el hallazgo científico del año pasado. Y para algunos, el más importante en lo que va de siglo. Hace ya medio siglo, el físico británico Peter Higgs y los belgas François Englert y Robert Brout –fallecido en 2011– teorizaron acerca de la existencia de una partícula elemental que habría dotado de materia al resto. Tan imprescindible resulta que se ganó el apodo de «divina» para disgusto de los científicos: hablamos del «pegamento» de la materia. Sin su intervención, no habría masa; y sin masa, el universo sería muy diferente, el concepto de química no existiría, no habría biología... Medio siglo después, en julio del año pasado, los detectores ATLAS y CMS del Gran Colisionador de Hadrones (LHC) de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) dieron con sus «huellas» tras producir colisiones de protones a una velocidad cercana a la luz. Así, mientras unos idearon la teoría, otros la llevaron a la práctica. Esta labor conjunta ha sido recompensada con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2013.

«El descubrimiento del bosón constituye un ejemplo emblemático de cómo Europa ha liderado un esfuerzo colectivo para resolver uno de los enigmas más profundos de la física», señaló el jurado en su fallo, dado a conocer en Oviedo.

«Muchas organizaciones y personalidades eminentes han ganado este premio. Me siento extremadamente honrado, no por mí, sino por toda comunidad», afirmó ayer a LA RAZÓN Rolf Heuer, director general del CERN y galardonado junto a Higgs y Englert. Asimismo, consideró que un galardón de la talla del Príncipe de Asturias demuestra que «todo el mundo puede apreciar este tipo de ciencia».

El físico es consciente de que el bosón, principal «ingrediente» que faltaba para completar el modelo estándar de la física de partículas, puede ser difícil de entender. Sin embargo, «nos afecta a todos». «Sin masa, volaríamos por el universo a la velocidad de la luz, no habría materia compuesta... Es la base de nuestra existencia física. Sin el bosón, no existiríamos», concluye.

Su colega François Englert, «encantado y honrado con el premio», tuvo ayer palabras de recuerdo para su «amigo de toda la vida» Robert Brout. «Terminamos juntos en 1964 la teoría confirmada por el CERN», aseguró ayer.

Un genio que no descarta el Nobel

Cuando acudió a Barcelona el pasado noviembre invitado por CosmoCaixa, Peter Higgs se mostró modesto. Aseguró que no sabía hasta qué punto su teoría podía cambiarnos la vida –«el enfoque para hallar una aplicación práctica es diferente al que se necesita para teorizar», afirmó– y aseguró mostrarse «incapaz» de «explicarla a un niño de 6 años». Con todo, Higgs, de 83 años, no descarta ganar el Nobel de Física por un hallazgo que nos «hace avanzar en nuestra comprensión del universo», aunque también reconocía que el comité es «conser-vador».