¿Un nuevo vecino en el Sistema Solar?

El Instituto Caltech señala la existencia de un noveno planeta con una masa 10 veces superior a la de la Tierra y con una órbita de unos 20.000 años alrededor del Sol.

Que ninguna editorial se apresure: de momento, en los libros de texto seguirá impresa la lista de los ocho planetas de nuestro Sistema Solar que todos hemos tenido que memorizar. Ahora bien, si en 2006 hubo que tachar a Plutón, considerado desde entonces como un planeta enano, ¿por qué no habría ahora que añadir uno más? De eso están convencidos en el Instituto Caltech (EE UU). «Por primera vez en 150 años hay una evidencia sólida de que el censo del sistema solar está incompleto», afirmó Konstantyn Batgyn, que, junto a Mike Brown, compone el dúo de investigadores que podrían revolucionar el panorama astrofísico.

Nuestro nuevo vecino respondería al nombre de «Planeta Nueve». Ahora bien, las evidencias que proponen se basan en modelos matemáticos y en simulaciones por ordenador, no en la observación directa. Y parece complicado, pues se encontraría 20 veces más lejos del Sol que el octavo planeta, Neptuno, orbitando alrededor del astro entre 600 y 1.200 veces más lejos que la Tierra. Ubicado precisamente en la órbita de Plutón, los modelos diseñados por Batgyn y Brown parten de la existencia de un movimiento descubierto entre los planetas enanos y otros objetos diminutos. Sus extrañas órbitas perpendiculares indican que todos ellos se ven afectados por una fuerza gravitatoria que sólo puede proceder de un planeta gigante, un «perturbador masivo»: el «Planeta Nueve». No en vano, los científicos calculan que la probabilidad de que los objetos estudiados coincidan en sus órbitas es sólo del 0.007%

Así, se trataría de un planeta glacial, con una masa 10 veces superior a la de la Tierra y un diámetro cuatro veces mayor, y que tardaría entre 10.000 y 20.000 años en completar su órbita alrededor del Sol. No en vano, sería el quinto más grande, por detrás de Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.

Aunque su lejanía del astro no lo facilita, los investigadores del Instituto Caltech tratarán ahora de confirmar su teoría a través de telescopios. «Me encantaría encontrarlo. Pero sería igualmente feliz si algún otro lo hiciera. Ése es el motivo por el que hemos publicado el estudio. Esperamos que otros se hayan inspirado y comiencen la búsqueda», aseguró Brown.

De confirmarse la existencia del «Planeta Nueve», «supondría una revolución en las teorías de formación de sistemas planetarios», apunta Pablo Santos, investigador del Instituto de Astrofísica de Andalucía-CSIC en Granada. «Modificaría todas las ideas de cómo se ha formado el Sistema Solar, así como otros sistemas planetarios», añade. ¿El motivo? Según nos alejamos del Sol, la densidad de materia va disminuyendo. Y en el pasado «no habría habido una densidad de materia suficiente como para que se formara un planeta tan grande» como el anunciado ayer (salvo que este planeta se hubiera formado más cerca del Sol y hubiera migrado a su posición actual en los orígenes del Sistema Solar).

Santos señala que, ya con anterioridad, científicos han señalado la posibilidad de la existencia de algún planeta en nuestro sistema que había pasado desapercibido. De hecho, su propio instituto teorizó la existencia de un cuerpo del tamaño de Marte, a 120 unidades astronómicas –es decir, 120 veces la distancia media entre la Tierra y el Sol–. Eso sí, de momento no ha habido evidencia observacional. La idea no es nueva. Se trata de predicciones que tratan de explicar determinadas anomalías en las órbitas de estos cuerpos. En ocasiones, esas anomalías pueden explicarse con la existencia de un cuerpo masivo como el teorizado en este trabajo», explica el astrofísico.

La comunidad científica llama ahora a la prudencia. «Esta clase de cosas suelen llegar cada pocos años», explicó ayer Alan Stern, investigador principal de la misión de la NASA New Horizons, informa Ap. «A día de hoy, ninguna de estas predicciones se ha visto apoyada por descubrimientos», añadió el científico. Brown es consciente de que el escepticismo les va a acompañar hasta que algún día puedan demostrar empíricamente su hallazgo. «Hay una larga historia de gente que, estando equivocada, dice que tienen razón, lo que les hace parecer locos», afirmó el coautor del estudio. «Excepto que nosotros esta vez tenemos razón. La evidencia es muy buena». De confirmarse, sería el tercer planeta descubierto desde 1846, cuando se añadió a la lista Neptuno y el ya «eliminado» Plutón.

La dificultad en la observación directa del planeta se debe a que se encuentra 20 veces más lejos que el octavo planeta, Neptuno.

Además, en consecuencia, la oscuridad que conlleva la lejanía del Sol dificulta todavía más la visibilidad del planeta.

Con un diámetro que puede ser hasta cuatro veces mayor que el de la Tierra, de confirmarse la existencia del nuevo planeta, este sería el quinto más grande, por detrás Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno.

Efe