El Gobierno convoca a concurso seis nuevas licencias de TDT

El Consejo de Ministros anunció ayer que aprueba la adjudicación de nuevas licencias de televisión en abierto. Se trata de seis canales en total a los que se podrá acceder a través de un concurso público en régimen de concurrencia, por lo que podrán presentarse todos aquellos operadores que estén interesados y cumplan los requisitos establecidos en la Ley General de Comunicación Audiovisual y los específicos incluidos en el pliego de bases, como ha explicado la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.

Según ha comunicado el Gobierno, se ofertarán tres licencias para alta definición (HD) y otras tres en calidad estándar (SD). En esta convocatoria cada solicitante podrá acceder a un máximo de dos licencias –una HD y otra SD–. Entre los criterios que se seguirán a la hora de adjudicar los canales de calidad estándar tendrán prioridad aquellos cuyas propuestas destaquen por los aspectos relativos a la expresión libre y pluralista de ideas y corrientes de opinión. En los de alta definición, por su parte, se valorará la oferta en los contenidos, y tendrán preferencia las opciones que contengan materiales en alta calidad. El Consejo de Ministros resolverá este concurso en un plazo máximo de seis meses. Desde Moncloa también se ha precisado que los ciudadanos podrán recibir los 6 nuevos canales sin necesidad de hacer ninguna adaptación en sus equipos y antenas. Este concurso pretende dar un impulso a la alta definición en España.

«Ajeno a la realidad»

Por su parte, la Unión de Televisiones Comerciales en Abierto (Uteca) manifestó ayer a través de un comunicado que el Consejo de Ministros «ha obviado el principal riesgo para los espectadores y para la industria audiovisual: el posible cierre de otros ocho canales de la TDT». A su juicio, el Ejecutivo es «ajeno a la realidad y necesidades del sector, el Gobierno no enmienda sus propios errores en la atribución de canales producida tras el apagón analógico, en una decisión que no sólo recortó drásticamente la libertad de los telespectadores, sino que puso a toda la industria audiovisual española en una delicada situación económica y jurídica». Uteca recuerda que «el Gobierno no sólo pone de manifiesto su completo desconocimiento de las necesidades del sector, sino que además persiste en el incumplimiento de compromisos adquiridos con las televisiones en el proceso de transición a la TDT, que se llevó a cabo de manera modélica».

Uteca insiste en que, con esta actuación, «el Gobierno aprovecha el pretexto del Tribunal Supremo para abundar en su hostigamiento a la televisión en abierto en un manifiesto impulso a la opción de la televisión de pago. Y alerta de que: «En apenas un año, los espectadores podrían perder nada menos que 17 canales gratuitos».