La Justicia francesa acepta una inyección de fondos para el diario «Libération»

El tribunal de Comercio de París aceptó hoy el plan de salvamento para el diario "Libération", de 18 millones de euros, presentado por el empresario Bruno Ledoux para transformar el periódico pero al que se opone el grueso de la redacción.

Ledoux, que tenía hasta ahora el 26 % del capital del diario, se convertirá en el patrón del mismo pues los otros dos accionistas, Edouard de Rotschild y el grupo italiano Ersel, no participarán en la operación.

El empresario, que espera encontrar a nuevos accionistas que se sumen a su proyecto, se ha comprometido a inyectar 4 millones de euros (unos 5,5 millones de dólares de forma urgente, porque el periódico no tiene apenas liquidez, y, en total, 18 millones antes del próximo mes de julio (unos 25 millones de dólares).

Ese balón de oxígeno para el periódico fundado en 1973 por el filósofo y escritor Jean-Paul Sartre, evitará que "Libération"sea administrado judicialmente y abre el camino de una transformación a la que se opone su plantilla.

El pasado febrero, los periodistas acusaron a los propietarios de querer convertir "Libération"en una marca que genere nuevos ingresos pero sin un proyecto editorial que respalde la iniciativa.

"Al contrario de lo que quieren hacer los accionistas -un restaurante, una red social, un espacio cultural, un vivero de empresas-, 'Libé' solo podría existir si el periódico permanece en el corazón de ese conjunto", escribieron en sus páginas tras una huelga.

Días antes, habían llevado su descontento a la portada con un titular transparente: "Somos un periódico".

Sus dueños, que esperan sumar a la nueva etapa de "Libération"a nuevos accionistas y más capital, creen que es insostenible que el periódico se mantenga casi exclusivamente con las actuales ventas de unos 90.000 ejemplares diarios, un 15 por ciento menos que el año pasado y casi la mitad de los 174.310 ejemplares de 2002.

Según anunciaron los accionistas a inicios de año, su apuesta consiste en encargar al reputado diseñador francés Philippe Stark que reforme los 4.500 metros cuadrados del edificio parisino que el periódico ocupa junto a la Plaza de la República y que una parte de lo que hoy es la redacción sirva para buscar otras fuentes de ingreso.

Esa estrategia gira en torno a la marca "Libération"y busca convertir sus locales en un espacio íntegramente dedicado al "estilo de vida"y al "universo"del periódico, aunque los 290 profesionales del rotativo sospechan que los accionistas "no quieren crear un espacio de encuentros alrededor y con la redacción, sino sin ella", según denunciaron al inicio del conflicto.

Entonces, el director de la redacción, Fabrice Rousselot, denunció que el plan estratégico de los accionistas no recoge "una sola palabra sobre ninguna perspectiva editorial"y abogó por "redimensionar"la oferta del rotativo con "concesiones"de su plantilla si encuentra "aliento alrededor de un proyecto de futuro".