Mª Teresa Campos: «”¡Qué tiempo tan feliz!” ha dado felicidad a mi vida privada»

María Teresa Campos celebra este domingo el quinto aniversario de “¡Qué tiempo tan feliz!” con la satisfacción de haber recuperado la música más actual en un programa “que es no solo de recuerdos” y que le ha proporcionado tranquilidad en momentos “duros” de su vida y también la felicidad en lo personal.

La popular presentadora ha hablado hoy en la sede de Mediaset ante la prensa sobre el especial en el que participarán Juan Luis Guerra, Raphael, Shaila Dúrcal, El Puma y Chayanne, que avanzarán sus proyectos y la fecha de su próxima visita al programa.

Paloma San Basilio, Pimpinela, Los Morancos, Auryn, Gemeliers y José Manuel Soto serán algunos de los invitados en el plató que recordarán cada uno de los años de historia de un espacio “emotivo y divertido”, ha dicho la periodista, nacida en Tetuán en 1941 y criada en Málaga desde que tenía un año.

La celebración repasará algunos de los momentos junto a famosos artistas, a lo largo de 445 programas, en los que ha habido 888 entrevistas, 50 horas de imágenes inéditas, 300 actuaciones y más de 2.000 invitados.

Entre estos últimos figuró el humorista y actor Edmundo “Bigote” Arrocet, que acudió al espacio para hablar de su trabajo en televisión en los años 70 y 80, como en el “Un, dos, tres, responda otra vez”, y cuya relación con María Teresa Campos ha llenado infinidad de páginas en las revistas de la prensa rosa.

“A Edmundo lo trajo la dirección del programa en dos ocasiones, con una diferencia de un año, y desde la segunda comenzamos a tener otro tipo de contacto”, ha explicado hoy con una sonrisa la presentadora, en una charla con periodistas tras la rueda de prensa, y ha explicado: “Había echado ya siete candados al amor, pero a quien Dios se la dé...”.

En agosto pasado se hizo pública su relación con Arrocet, lo que le ha permitido, ha remarcado, “la posibilidad de prolongar ‘¡Qué tiempo tan feliz!’ a mi vida privada”.

Un programa que a la periodista le ha dado pie también a evadirse de los “duros momentos” relacionados con problemas familiares como la enfermedad de su hija Terelu Campos, también presentadora y operada de un carcinoma en el pecho en enero de 2012.

“Cuando entraba en el programa, me olvidaba de todo y, cuanto más afectada estaba, más me esforzaba para que no se me notase”, ha explicado la presentadora de “¡Qué tiempo tan feliz!”, quien también ha vivido momentos profesionales muy complicados para un programa en directo, como cuando le comunicaron por el “pinganillo” la muerte de su amigo y colaborador Francisco Valladares, en marzo de 2012.

Las últimas actuaciones de Manolo Escobar y Tony Ronald, fallecidos en 2013, son otros de los momentos emotivos que ha destacado Campos, quien no obstante ha remarcado el carácter “alegre” de un espacio en el que “mucha gente está esperando” que se caiga de los tacones cuando se lanza a bailar.

La presentadora no sabe explicar a ciencia cierta el secreto de su éxito como comunicadora, pero sí nota algo especial en el plató cuando se dirige a la cámara: “Siento que algo sale de mí hacia el público y viceversa”.

“Lo que más” echa de menos Campos, que se define como una periodista “vocacional” y “visceral”, es el contacto con la información diaria, y no le importaría participar en alguna tertulia, “si no hay que madrugar”.

Al respecto ha recordado sus tiempos del matinal “Día a día”, donde tenía a políticos y ministros como tertulianos y le gustaba “mucho” pelearse con Alfonso Guerra; ahora, a Pablo Iglesias, líder de Podemos, le diría que “no se puede ir de moderno defendiendo cosas que han fracasado hace un siglo”.

Campos, que cuenta con dos premios Ondas y el galardón de la Academia de Televisión a toda una vida de trabajo, seguirá con “!Que tiempo tan feliz!” hasta que el público o la cadena quieran, ha dicho.

“A estas alturas de mi vida, el tiempo que importa es el que se está viviendo en cada momento”, ha remachado.