Pablo Ibáñez: «Me encantaría tener en “El Hormiguero 3.0” al presidente del Gobierno»

El colaborador televisivo es un miembro activo de Juegaterapia; él y su Baby Pelón son los más queridos por los niños.

Este madrileño llegó a la televisión como un hombre vestido de negro, serio y siempre buscando sorprender al público usando la ciencia como medio para ello. A pesar de la imagen circunspecta que ha fraguado en la pequeña pantalla, Pablo es todo lo contrario y entre sus múltiples virtudes se encuentra la de colaborar activamente en Juegaterapia, una fundación que se dedica a construir jardines en las azoteas de los hospitales y a recoger consolas fijas y portátiles que la gente ya no usa y donarlas a los centros que disponen de áreas de oncología infantil.

–¿Quién es El Hombre de Negro?

–Soy yo, Pablo Ibáñez.

–Entonces Pablo Ibáñez es...

–Soy el presidente de honor de Juegaterapia, presento una sección en el programa de Antena 3 «El Hormiguero 3.0» y llevo trabajando detrás de las cámaras desde mucho antes de que se creara este espacio.

–¿Desde cuándo es parte de Juegaterapia? ¿Qué le llevó a unirse a este proyecto?

–Va a hacer tres años que estoy en la fundación. Mi relación con Juegaterapia vino a raíz de un libro que iba a sacar con las frases de El Hombre de Negro. Lo había creado a través de una recopilación de todas las que me habían ido enviando los fans y quería destinar los beneficios que generase a alguna fundación. En ese momento llegó a mis manos una carta de Mónica Esteban, la directora de la misma, que nos pedía colaboración. Vi a lo que se dedicaban y todo lo que hacían, que era ayudar a los niños que estaban enfermos en los hospitales, así que decidí dedicarles a ellos lo que se recaudara. Desde ese momento comenzamos una relación en la que me fui involucrando cada vez más hasta que tuve el honor de poder formar parte de Juegaterapia.

–¿Cómo es su relación con la organización?

–Estoy bastante metido dentro del proyecto, «El Hormiguero 3.0» también forma parte de él y tenemos muchos proyectos grandes que hay que sacar adelante; no paramos en todo el día.

–¿Qué son los Baby Pelones?

–Es el juguete más bonito que te puedes llevar a casa. Son muñecos pelones, no tienen pelo como les sucede a los niños que están en tratamiento con quimioterapia por estar enfermos de cáncer o algún tipo de patología que lleve un tratamiento de estas características. Sirven, en primer lugar, para que los niños se identifiquen con ellos. Todos se sienten muy bien al ver que hay un muñeco que está en su situación, que no tiene pelo y, en segundo lugar, también para que los que están sanos aprendan a tener una relación con otro que no tiene pelo como algo común y de convivencia porque al jugar con ellos, como con cualquier otro muñeco, se va normalizando toda la situación y hace que luego no haya ningún problema con que un niño tenga pelo o no.

–Cada Baby Pelón lleva un pañuelo creado por un famoso, ¿Cómo fue diseñar el suyo?

–Me hizo mucha ilusión. Lo puse negro porque sino no se iba a saber que es el mío, no iba a ponerlo rosa (se ríe). La frase de «Yo soy fuerte, no tengo miedo», que es lo que puse como lema del pañuelo, es porque es la sensación que me gustaría que tuvieran los niños que están en esta situación, que se sientan fuertes para luchar y afrontar todo lo que les pasa y que no tengan miedo, porque no tienen que tenerlo.

–¿Cómo reaccionan cuando le ven?

–Les hace ilusión. A veces depende, hay de todo. Algunos, como Mario, el niño que sale conmigo posando con mi Baby Pelón, sólo me quiere abrazar y estar encima de mí. Básicamente lo que desean es subirse encima y jugar; a partir de los 10 años no, porque ya son muy grandes, pero siempre quieren estar conmigo, (se rie).

Y con lo serio que parece por la tele, ¿no les impone?

–Al principio siempre se quedan un poco en shock, me miran esperando a ver qué reacción tengo. Les hablo y no me contestan y ya a la tercera vez que les digo algo empiezan a contestar y ya no paran.

–Cuando El Hombre de Negro no ejerce de éste, ¿de qué color va por la vida?

–De negro.

–¿De qué tono ve la vida alguien que siempe va de negro?

–Rosa (se ríe). No, la veo de todos los colores que tiene. No creo que haya sólo uno para verla, tiene mil colores y yo la veo del que corresponde en cada momento. Pero desde luego en negro no.

–Estudió empresariales, ¿cómo le dio por acabar dedicándose a la ciencia en un programa de televisión?

–Tenía una productora y hacía trabajos para La Fox, algunos videoclips, principalmente cosas promocionales. Pablo Motos un día me pidió que trabajara para él y me contó que tenía un proyecto de televisión. Comencé en la radio y a la vez a preparar el programa. Una de las pocas cosas que había claras es que incluiría una sección de ciencias, me la encargó a mí y me puse a ello, y desde entonces han pasado diez años.

–¿A quién le gustaría tener como invitado en «El Hormiguero 3.0»?

–Me encantaría que viniera el presidente del Gobierno, para que se divierta en el programa y ver cómo es cuando está relajado y no pendiente de las cosas que son correctas decir.

–¿Cuáles son los próximos proyectos de Juegaterapia? ¿En qué están trabajando actualmente?

–Tenemos que hacer jardines en las azoteas de todos los hospitales del mundo. Así que todavía hay mucho trabajo, y además, estos proyectos como los Baby Pelones que van surgiendo poco a poco y están genial para la fundación. Ahora acabamos de inaugurar el jardín del Hospital 12 de octubre, que ha quedado muy bien, y también estamos recaudando fondos para que el Hospital de La Fe de Valencia tenga el suyo propio.