Paula, ganadora de «Masterchef Junior»: «Mi siguiente meta es abrir un restaurante»

Con sólo diez años, ha cautivado a todos los miembros del jurado y se ha alzado con el premio.

Con sólo diez años, ha cautivado a todos los miembros del jurado y se ha alzado con el premio.

T artar de atún con huevas de trucha y aire de wasabi, risotto de plancton y gamba roja, y como guinda del pastel, reinterpretación de helado de corte de fresa y nata. Podría formar parte de la carta de cualquier restaurante digno de estrella Michelin. Sin embargo, es el menú con el que Paula, la pequeña barcelonesa de tan sólo diez años, ha sorprendido al jurado y se ha convertido en la ganadora de «MasterChef Junior 4». El premio tiene una cuantía de 12.000 euros para invertir en sus estudios, un trofeo y un curso en el Basque Culinary Centre. La pequeña tenía muy claro que su destino pasaría por «MasterChef», aunque sus padres no se lo pusieron fácil. «Me costó bastante convencerlos. Llevaba años intentando apuntarme y no me dejaban hasta este año», comentó. Todo voluntad, afirmó que «para ganar hay que arriesgar». Especialista en repostería, subrayó que nunca cocinaría pescado, «me gusta comerlo, pero prepararlo no».

Ha demostrado que posee un gran talento, inagotables ganas de aprender y mucha mano para la cocina. Es competitiva, espontánea, atrevida y cariñosa, y ha salido victoriosa de una travesía complicada en una prueba en la que entre lágrimas, en el intento de emular un plato de Quique Dacosta, supo reponerse hasta el punto de que terminó ganando a la que parecía la favorita al principio de la noche.

Concentración al máximo

En la final Paula estaba tranquila «porque sabía lo que tenía que hacer y me estaba jugando el puesto de ganadora. Me concentré al máximo e intenté olvidarme de todo y centrarme en mis platos».

«Empecé a cocinar cuando tenía ocho años, veía a mi madre y sentía curiosidad por ver qué hacía», comenta la pequeña que «soñaba con este día». Ha sido gracias a un menú vanguardista y a platos de máxima dificultad en los que se ponían en práctica muchas de las técnicas aprendidas en el concurso. «Era sorprendente cómo se enfrentaba a los retos, con esa fuerza que tiene para salir adelante cuando las cosas se complican», afirmó Samantha Vallejo-Nágera, uno de los miembros del jurado.

«Volvería a cocinar para Quique Dacosta. Me gustaría volver a realizar el plato para mejorarlo». Y es que Paula dejó claro que lleva la pasión de la cocina en las venas: «Mi siguiente meta es abrir un restaurante y superar el récord de estrellas Michelín».

Sorprendió desde el primer día con su sonrisa, y ha demostrado ser, no sólo una gran cocinera, también es una excelente amiga: «Desde el primer día ha hecho piña con todos los compañeros, y sobre todo, con su cocina, su evolución y sus ganas de aprender», añade Samantha. Superando con creces las expectativas del jurado, Paloma y Paula se han convertido en las dos aspirantes que han llegado por primera vez a una final de chicas en «MasterChef Junior», solventando complicadas pruebas que las pusieron contra las cuerdas. Un duro reto final que, con un 19,8 por ciento de cuota de pantalla, cautivó a casi tres millones de espectadores que siguieron en algún momento la gran final del «talent» culinario.