Santamaría pide a las cadenas que velen por los derechos de los menores

Soraya Sáenz de Santamaría habla con el presidente de Uteca, José Manuel Lara Bosch
Soraya Sáenz de Santamaría habla con el presidente de Uteca, José Manuel Lara Bosch

Las cifras de consumo televisivo –en 2012 se batió el récord al alcanzar los 246 minutos de media diaria por individuo– confirman que la televisión es el soporte de información y entretenimiento más seguido en nuestro país. Con estos datos, durante la inauguración de la jornada anual de la Unión de Televisiones Comerciales Asociadas (Uteca) bajo el lema «Hacia un modelo audiovisual sostenible», la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, animó a las cadenas para que compatibilicen la libertad de información con la protección de los menores y los colectivos más sensibles. «Tenéis una responsabilidad con la sociedad. Muchos ciudadanos confían en vuestros productos más que en nada o en nadie, por lo que una de las prioridades debe pasar por velar por el respeto de los derechos de los menores y demás personas vulnerables, con independencia del soporte que se utilice». Sáenz de Santamaría abogó por «fortalecer la alfabetización mediática» ya que es «enseñanza, descubrimiento e influencia, y ese poder acarrea una enorme responsabilidad entre los menores y adolescentes, porque cuando encienden una pantalla no pueden exponerse, desde su indefensión, a contenidos susceptibles de influirles negativamente por una mala interpretación».

En ese sentido, el presidente de Uteca y de los grupos Planeta y Atresmedia, José Manuel Lara, aseguró que las televisiones «están llamadas a tener un papel más importante del que nosotros nos creemos en la formación, y más aún en tiempo de cambios».

«Yo creo que sabemos que hay esa conciencia y esa voluntad de afrontar nuestra responsabilidad social corporativa, que en el ámbito de las televisiones es algo más que compleja», afirmó Lara.

El modelo de financiación de las televisiones públicas no tiene unas coordenadas concretas que permitan su definición definitiva. Así, Lara indicó que, si bien el modelo de RTVE «se ha definido bien y está bastante aceptado, ahí no se acaba», ya que queda pendiente el de las televisiones autonómicas. «Hay que ver cómo se financian y cuáles son sus objetivos y qué hay que hacer para que cada euro público que se invierta en ellas sea rentable a los ciudadanos». Lara ha considerado que hay un «problema» para fijar «cuáles son los modelos de los contenidos, qué motivaciones y qué sentido tienen», además de delimitar los «costos máximos posibles para conseguir eso». Como presidente de Uteca, José Manuel Lara tampoco se ha olvidado de una vieja reivindicación de las televisiones comerciales: la revisión de la financiación del cine. Con el actual modelo tienen que destinar un 5 por ciento de sus ingresos a la producción de contenidos audiovisuales y cinematográficos. «Hay una ley de protección al cine y el dinero que le cuesta al Estado y a las televisiones no ha conseguido sus objetivos. No voy a entrar en la polémica de si el cine es bueno o malo», señaló, para añadir que «es evidendente que, con la actual legislación, cada vez se produce menos cine español, se factura menos y van menos espectadores a las salas». Así, afirmó que «es un tema que se ha de revisar con cierta urgencia, y si no se hace, volveremos a sufrir cada día más en una industria importante como es la del cine».

Ley de Propiedad Intelectual

Éstos son dos de los cuatro temas fundamentales que en los próximos meses tiene que afrontar el sector que, según Lara Bosch, tiene ante sí «grandes retos y oportunidades». También se ha referido a la reforma de la Ley de Propiedad Intelectual (LPI), a la espera del dictamen del Consejo de Estado, que «afecta mucho a las televisiones» porque, ha precisado, «no puede ser que cualquiera pueda decir que constituye una sociedad, cobrar derechos y que nadie sepa a quién agrupa». Lara solicitó que el texto que se remita al Consejo de Estado salvaguarde la equidad sin atribuir posiciones ventajosas a las entidades de gestión de derechos que desvirtúan los esfuerzos de adaptación a la jurisprudencia del anteproyecto.

Otro de los grandes retos a los que se enfrenta el sector es el dividendo digital, por el cual habrá una liberación de espectros de frecuencias utilizadas por la televisión para tecnologías de cuarta generación móvil. Además de que se precisa una «definición más definitiva» del espacio radioeléctrico. Con respecto a la sentencia del Supremo, que anuló la adjudicación de nueve canales de TDT, Lara explicó que «no existen razones técnicas para la reducción de las ofertas de canales. Las alusiones a su merma son una clara amenaza para la actual pluralidad, para el desarrollo de la alta definición en términos de neutralidad tecnológica con otras plataformas, para la integridad de las inversiones y para la seguridad jurídica».

A propósito del dividendo digital, Sáenz de Santamaría precisó que la solución definitiva «tiene que llegar con el diálogo entre todos los sectores afectados».