«The Washington Post» se suma al «muro de pago»

Un lector ve varias páginas digitales de los diarios mientras se abre una pantalla

El centenario y prestigioso diario –dos de sus periodistas, Carl Bernstein y Bob Woodward destaparon el «caso «Watergate», que forzó la dimisión como presidente de Nixon– ha terminado por adaptarse a los nuevos tiempos. El próximo 12 de junio pondrá en marcha su «muro de pago», que permitirá consultar gratis un máximo de veinte artículos al mes. Quien quiera más, tendrá que pagar. Habrá una suscripción de 9,99 dólares al mes, para el acceso a la edición web y móvil, y otra de 14,99, con la que también se podrán utilizar las aplicaciones de la cabecera. Si opta por el gratis total, sólo podrá leer los titulares más relevantes, pero tendrá restringida la información que los acompaña. Si se accede a través de buscadores o enlaces compartidos no habrá límite de artículos vistos.

«The Washington Post» se ha mirado en el espejo de uno de sus máximos competidores: «The New York Times», que implantó este modelo en 2011 y que le está dado un buen rendimiento económico, aunque también es verdad que en los inicios perdió un 15 por ciento de la audiencia que visitaba su página web. Aunque han bajado sus ganancias en conjunto, en 2013 ha visto cómo aumentaba un 6,5 por ciento los ingresos producto de la suscripción hasta llegar a los 241 millones de dólares y 896.000 lectores de pago, que abonan 8,75 dólares a la semana para tener el acceso total al periódico o 35 para todo el mes.

En 2012 se sumó a este modelo otro titán de la Prensa estadounidense: «Los Angeles Times», que, más prudente, sólo pedía desembolsar 99 céntimos de dólar durante un mes de prueba. Después cobraba cifras parecidas a sus competidores. Y así un suma y sigue, ya que hay más de 300 rotativos estadounidenses que han levantado el «muro de contenidos».

Uno de los pioneros fue el diario británico «The Times», que en 2010 blindó directamente su página digital sin ofrecer contenidos en abierto. En los inicios, la decisión tomada por su propietario, Rupert Murdoch, parecía condenada al fracaso. El tráfico de la edición digital bajó drásticamente y la consecuencia inmediata fue un descenso considerable de las inserciones de publicidad. Sin embargo, no se arredraron. Un año después, Tom Whitwell, el director editorial de la edición digital de «The Times» escribió escuetamente en su cuenta de Twitter: «100.000 suscriptores son más valiosos que 22 millones de visitas». Puede que no le falte razón, puesto que el abono mensual es de 9 libras.

Otro de los gigantes de la Prensa europea, el diario alemán «Bild», anunció a finales del pasado mes de mayo que también apostaba por esta estrategia. Con 24 millones de visitas diarias en internet, a partir de 4,99 y 14,99 euros al mes, la novedad es que ofrecerán un bono que les permitirá recoger gratis en el quiosco la versión en papel. También habrá contenidos en abierto.

Auge de los diarios económicos

En el caso de los diarios económicos, el modelo es exitoso. «The Wall Street Journal» (con más de 500.000 suscriptores), «The Economist» (unos 200.000) o «The Financial Times» (240.000) sí que lo están rentabilizando, ya que no han perdido rentabilidad al no caer la publicidad de sus páginas web.

Es evidente que la irrupción de los teléfonos inteligentes, el iPad y distintos tipos de tabletas han sido fundamentales para que los periódicos se hayan decidido a ofrecer a sus lectores esta alternativa. Según un informe de la consultora Forrester, en Europa los clientes de información de pago digital crecerán un 11,2 por ciento hasta 2017, con un incremento de 4,8 a 8,1 millones de consumidores de pago.

Sin embargo, ésta es cuestionada por muchos expertos que consideran que es una solución a corto plazo ante la crisis del papel, sobre todo para los diarios de información general, aunque los datos de «The New York Times» indican lo contrario. Sea como fuere, el debate está abierto.