De profesión, ángel de la guarda

El olfato canino debidamente entrenado es un aliado clave para buscar desaparecidos

Gracias a Blue, un border collie que colabora en tareas de seguridad y rescate con la Guardia Civil, se pudo localizar el día 1 de noviembre en Carral a una mujer de 78 años cuyo paradero se desconocía desde hacía dos días
Gracias a Blue, un border collie que colabora en tareas de seguridad y rescate con la Guardia Civil, se pudo localizar el día 1 de noviembre en Carral a una mujer de 78 años cuyo paradero se desconocía desde hacía dos días

El olfato canino debidamente entrenado es un aliado clave para buscar desaparecidos

Balto pasó a la historia como el primer héroe canino gracias a su participación en el transporte de un medicamento contra la difteria en 1925. Aunque en el periplo participaron más de cien perros, el mundo ha querido recordarlo a él. Desde luego, el hecho de que en 1995 protagonizara su propia película algo ha tenido que ver.

Sin embargo, la figura del perro policía, que ostenta el título indiscutible de héroe entre los animales, no existió hasta 1948. La misión cumplida por Balto a principios del pasado siglo no habría supuesto un gran reto con los avances tecnológicos de hoy, pero Hootch, el aliado perruno de Tom Hanks en «Socios y Sabuesos», vino para recordarnos la falta que nos sigue haciendo su ayuda, que se concentra ahora en labores de seguridad y rescate y en la detección de drogas y explosivos.

Blue, que pertenece al primer grupo, logró dar esta semana en el interior de una vivienda deshabitada en Carral con una mujer de 78 años que desde hacía dos días se hallaba en paradero desconocido, devolviendo así la tranquilidad a una familia que estaba de nuevo al completo gracias a él. Pero éste es sólo un ejemplo de tantos. Y es que los perros de los cuerpos de seguridad cobran un enorme protagonismo en el escenario de catástrofes y desapariciones. Desde la Policía destacan la mezcla de «desesperación y esperanza» con que los allegados de las víctimas reciben a estos miembros tan destacados del cuerpo que, gracias a un olfato extremadamente sensible, aportan finales felices a historias que prometen terminar en tragedia.

En cambio, la agudez innata del olfato del can no basta para el servicio en misiones de rastreo de personas, rescate o detección de explosivos y drogas. Es necesario un entrenamiento exigente que enseñe al perro qué respuesta se espera de los estímulos que recibe. Desde Can Madrid, Javier García destaca la importancia de la madurez mental del perro sobre la madurez olfativa. «El cachorro al nacer se orienta principalmente siguiendo su sentido del olfato, aunque sea para buscar la leche de su madre. Lo que pasa es que a menudo lo sobreestimulamos visualmente, haciendo que se olvide de ese gran aliado».

Cada uno de ellos tiene asociado un agente guía con quien se crea un vínculo muy fuerte. Es él quien determina cuándo ha llegado el momento de jubilar al perro, generalmente tras ocho o nueve años de servicio, cuando sus facultades han comenzado a deteriorarse. Hasta hace dos años era también tarea del guía encontrar un hogar a quien fue su compañero perruno para retirarse. En cambio, desde 2015, es la asociación Héroes de 4 Patas, fundada por un grupo de siete policías nacionales, la que se encarga de ello. Aunque en caso de no encontrar una familia para ocuparse del animal la asociación se encargaría de buscarle una residencia canina, su presidenta, Rosa Chamorro, se enorgullece de que esto nunca haya sido necesario: en menos de dos años han encontrado hogar a más de cien perros.

La familia de Laura, por ejemplo, comparte ahora su vida con Chusky, un pastor belga mallinois condecorado con la medalla de honor al mérito policial que participó en el rescate de personas en el terremoto de Lorca, en Haití y en el caso de Marta del Castillo. «Tuvimos la suerte de que elegimos a Chusky y Chusky nos eligió a nosotros», recuerda Laura. Aun así, Fernando, su agente guía, se aseguró personalmente de que su nuevo hogar fuera el adecuado, sigue yendo a visitarlo y se mantiene al tanto de las revisiones veterinarias.

En el caso de Momo fue la detección de un soplo en el corazón la que motivó su jubilación y su consiguiente entrada en la familia de Nuria. Este golden retriever había servido ya ocho años en tareas de detección de drogas y blanqueo de dinero. Desde su nueva casa quieren agradecer todo el apoyo recibido de Héroes de 4 Patas, porque, aunque la lesión es irreversible, Nuria «sin duda volvería a adoptarlo».

Y es que el radio de acción de la ONG no termina en la búsqueda de un hogar. La asociación examina la idoneidad de la familia mediante un cuestionario y una visita al domicilio para poder asignarle el animal que mejor encaje con su modo de vida. Además, una vez que se ha formado la pareja, Héroes de 4 Patas realiza un seguimiento de por vida para asegurar que las personas cuidan de quien ha pasado casi una década cuidando de las personas.

El rastreo de personas perdidas

Si pensamos en un perro rastreador es más que probable que nos venga a la mente la clásica orden de «busca» pronunciada con apremio después de asegurarnos de que el perro ha retenido la muestra de un olor concreto que queremos que detecte. Pero esta técnica tan hollywoodiense no funciona cuando se trata de encontrar a una persona desaparecida. ¿Cómo hacer que el animal persiga el olor de alguien con quien nunca ha entrado en contacto? Desde el centro de adiestramiento canino Jescan, Jesús nos lo explica: «Al perro se le enseña a buscar olores en general, como el del metal o el de la ropa, no a buscar uno determinado. Se trabaja con su juguete como motor de conducta pero es complicado porque no podemos saber qué está oliendo. Puede estar siguiendo un rastro que no nos interesa sin que haya ninguna forma de saberlo».