El georradar localiza el cuerpo de una desaparecida en 2004

La investigación de los casos de personas fallecidas ha cambiado desde la irrupción de la tecnología. Uno de los mayores avances es el uso del georradar, un instrumento que ha permitido localizar fosas de la Guerra Civil y ha resuelto casos abiertos desde hace años. Un ejemplo de ello es el de Ana María Martos, desaparecida en 2004 en Sant Feliu de Llobregat (Barcelona) y cuyo cadáver fue localizado ayer en una finca de Lloret de Mar (Gerona). El 18 de enero de 2004, Ana María, de 32 años, informaba a su madre, Conchi Nieto Gálvez, de que se iba a tomar un periodo de descanso debido a una depresión que sufría tras su separación matrimonial. Al no saber nada de ella en un mes, su madre presentó la denuncia. Gracias a la declaración de un testigo, los operarios de Condor Georadar pudieron hacer un barrido sobre el terreno de Lloret y lograron resolver un caso casi una década después. Sin embargo, las investigaciones siguen abiertas. Según indicaron a LA RAZÓN fuentes de la investigación, se ha procedido a la detención del dueño de la finca y se busca a dos sospechosos, que podrían estar escondidos en un país de Suramérica.

Este no es el primer caso resuelto mediante la técnica del georradar. De hecho, su uso se está extendiendo y son cada vez más los investigadores que solicitan su intervención.

Condor Georadar es la empresa con más experiencia en la búsqueda de cadáveres y la que ha hecho posible la resolución de esta misteriosa desaparición.

El georradar es una especie de escáner, que detecta cambios morfológicos del terreno. Para ello, introduce una pequeña antena en el suelo que envía señales electromagnéticas que se modifican al chocar con algún cuerpo extraño. Lo verdaderamente complicado es interpretar las gráficas obtenidas a partir de la frecuencia de la señal. Otro de los servicios que la empresa Condor Georradar es la termografía aérea, utilizada en casos en los que hay bastas extensiones de terreno. Esta tecnología detecta los cambios de temperatura del suelo, lo que indica que han podido ser removidos.

El primer contacto de esta empresa con la resolución de casos fue la búsqueda de fosas de la Guerra Civil, y han logrado localizar un centenar de ellas.

Esta tecnología se hizo muy popular a raíz de la intervención en el caso de los niños desaparecidos de Córdoba, ya que fue utilizada para escanear de arriba abajo la casa de Las Quemadillas y la finca de naranjos colindante. En 2011, la compañía logró encontrar en Almonaster la Real (Huelva) los restos de dos personas, una de ellas menor de edad, 18 años después de ser enterradas. También consiguió señalar los lugares en los que el Ejército norteamericano había cavado fosas radioactivas en Palomares, después de que dos aviones de guerra colisionaran frente a la costa almeriense, un incidente que se popularizó por el baño que se dio Manuel Fraga en la playa para demostrar que no estaba contaminada.

Luis Avial, responsable de la compañía, no para de recibir requerimientos. Desde el Gobierno libio para localizar a víctimas de la represión de Gadafi o del Ejército español, para buscar una tanqueta de la Guerra Civil hundida en el Ebro. Según indica, es su pasión y defiende que no ha cobrado nada por estos trabajos. Ahora se le acumulan deberes. La Policía le ha encargado que viaje a Sevilla para buscar el cuerpo de Marta del Castillo, pero no podrá hacerlo hasta dentro de un par de semanas porque está a la espera de que el juez Javier Gómez Bermúdez y el fiscal Luis Barroso le llamen para capitanear una expedición a Francia para intentar buscar el cadáver de Publio Cordón, secuestrado y asesinado por el Grapo (Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre) en 1995, en un paraje próximo al Mont Ventoux, a 250 kilómetros de Lyon, donde Silva Sande, uno de los responsables del crimen dijo haber enterrado el cuerpo. Búsquedas las dos muy complicadas por las especifidades técnicas del terreno y por la basta extensión que hay que analizar.

La última esperanza de muchas familias

Ana María Martos

Desaparecida en 2004

Ha sido un caso complicado y la familia tuvo muchos problemas para lograr que se investigara. Ana María pasaba por una depresión, estaba medicada, y desapareció sin dejar rastro. En un primer momento, se pensó que era una ausencia voluntaria, pero el tiempo demostró que no. El cuerpo sin vida de Ana María fue desenterrado ayer en una finca de Lloret de Mar. La Policía ha detenido a una persona, pero busca a otras dos por su presunta implicación en el crimen.

Publio Cordón

Asesinado en 2005

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se comprometió con la familia a que no iban a escatimar en gastos para localizar el cuerpo del empresario soriano afincado en Zaragoza, Publio Cordón. Uno de sus verdugos señaló una zona en Mont Ventoux (Francia) como lugar donde se deshicieron del cuerpo. Sin embargo, ninguna de las investigaciones realizadas por las fuerzas del orden francesas y españolas ha logrado encontrar ninguna pista. El juez Gómez prepara una nueva investigación, en la que participará Condor Georadar, para intentar resolver el caso.

Marta del Castillo

Asesinada en 2009

La Policía ha retomado la búsqueda en la finca La Majaloba de la localida sevillana de La Rinconada. Después de la tercera visita de Miguel Carcaño y el uso de una excavadora para buscar los guantes y las bolsas de cal que supuestamente utilizaron para deshacerse del cadáver, han solicitado la presencia de Condor Georadar, que no podrá trabajar en la zona hasta que acabe la búsqueda de Publio Cordón. La complejidad del terreno, plagado de zonas de cultivo y zonas removidas por las obras, requerirá una intervención larga y minuciosa.