El trastorno delirante que podría absolver a Lorena

El fiscal cree que la joven que trató de asesinar a la mujer del periodista Paco González padece una alteración de tipo erotomaniaco.

El fiscal cree que la joven que trató de asesinar a la mujer del periodista Paco González padece una alteración de tipo erotomaniaco. Mañana arranca el juicio

Mañana arranca el juicio por el intento de asesinato de la mujer del conocido periodista deportivo Paco González ocurrido en febrero de 2014, aunque el fallo, al menos contra la acusada Lorena Gallego, está cantado. Será absuelta de todos los delitos que se le imputan: tres proposiciones para cometer asesinato, una tentativa de asesinato y unas lesiones con instrumento peligroso. Hace un mes el fiscal pidió 55 años de cárcel para ella, pero en las últimas semanas, José Antonio Moreno, el abogado que la defiende, aportó varios informes psiquiátricos que demuestran que la joven padece una enfermedad mental severa. Después de estudiarlos el representante del Ministerio Público ha cambiado de opinión.

Según el nuevo escrito de acusación de Fiscalía al que ha tenido acceso LA RAZÓN, «la acusada Lorena Gallego Fernández, tal y como consta en la pericial psicológica, padece un trastorno delirante de tipo erotomaniaco con episodios múltiples, en episodio agudo y grave. La relación de causalidad entre dicho trastorno psicopatológico y las proposiciones para matar y la tentativa de asesinato, permite afirmar que sus capacidades cognitivas y volitivas se encontraban anuladas para dichos hechos. Asimismo aconsejan el sometimiento a tratamiento especializado hasta la remisión total del cuadro». Es decir, que el acusador público considera que no es culpable de la brutal agresión contra la esposa del periodista deportivo porque una enfermedad anulaba completamente su juicio y que debe permanecer en un psiquiátrico hasta que se cure. Por esa razón será absuelta.

A cambio, se establece una medida de seguridad. «Mientras siga padeciendo ese trastorno mental existe un peligro latente y cierto», apunta la abogada penalista Bárbara Royo, «por eso el fiscal solicita que sea ingresada en un centro psiquiátrico durante treinta y cuatro años y medio, aunque si en ese periodo hay razones médicas o informes favorables de su evolución, la reclusión puede reducirse. Eso sí, siempre y cuando el Tribunal, tras examinar esos estudios, así lo autorice».

Iván Trepiana, el otro acusado, también se ha beneficiado del nuevo escrito del fiscal. En un principio se solicitaban para él treinta y un años de cárcel, sin embargo, esa petición también ha menguado hasta quedarse en veinte años y medio.

Los hechos se remontan al 7 de octubre de 2013. Según el fiscal, «Iván y Lorena, con el propósito de acabar con la vida de Maite, sobre las 9:30 de la mañana se reunieron en la cafetería Santander con Iban y Vasili. Les ofrecieron 30.000 euros a cambio de matar a la esposa de Paco González. En dicha reunión, Lorena les entregó una nota en la que constaba la dirección del domicilio del periodista deportivo y una reseña: mujer morena, de unos 45 años». El encargo jamás se realizó. Los dos rusos en cuanto se vieron con un buen fajo de billetes en el bolsillo huyeron de España. Sin embargo, Lorena siguió obsesionada con eliminar a Maite, en la absurda creencia de que así podría sustituirla en el corazón del periodista.

«El 5 de febrero de 2014, sobre las 8:30, después de que Maite dejase a su hijo en el colegio, y con su hija sentada en los asientos traseros, reinició la marcha. En ese momento, Iván Trepiana accedió de forma sorpresiva al vehículo por la puerta del copiloto». La esposa de González trató de bajarse, pero Iván lo impidió. Incrustó un cuchillo de 30 centímetros contra su costado y le ordenó que siguiese conduciendo. Les quitó los móviles a madre e hija y, cuando está última se echó a llorar aterrorizada, le dijo: «Tranquila, a ti no te va a pasar nada. Vengo a asesinar a tu madre». «Quédese el coche, se lo regalo», ofreció Maite. «No es eso lo que busco. Ojalá tuviera esa solución», respondió él. En ese momento, Lorena abrió la puerta trasera del vehículo y también se subió. «Lo siento», se disculpó Iván con la mujer de Paco González, «te tengo que matar» y le clavó el machete en el costado.

Cuando la iba a apuñalar por segunda vez, la hija del periodista se lanzó con rabia sobre el agresor. Su valentía salvó, sin duda, la vida de su madre porque ésta tuvo tiempo de quitarse el cinturón de seguridad y encararse con Iván. Se inició una lucha frenética donde las dos mujeres recibieron varias puñaladas que estuvieron apunto de costarles la vida. La última cuchillada se la dio Lorena a Maite en el abdomen cuando Iván le gritó: «¡Acuchíllala o clávale algo». Su valor desmedido y la intervención de un héroe, Jesús Barrantes, un vecino que acudió en su auxilio, abortaron el crimen. Iván y Lorena huyeron, pero minutos después la policía los detuvo.

Ya desde la cárcel Lorena siguió tratando de contratar a varios sicarios para terminar de cumplir su obsesión. Advertida la prisión por el juzgado, los responsables también se dieron cuenta de que Lorena escupía las pastillas, lo que convertía su delirio en perenne. Decidieron entonces proporcionársela vía intravenosa.

La medicación hizo su efecto. «Ha vuelto a ser mi hija, la que yo conocía. Está muy arrepentida. No se explica cómo pudo hacer semejante barbaridad», explicó su padre recientemente a LA RAZÓN.