El último aliento del pequeño Julen

Los equipos de rescate hallan restos biológicos de Julen en el pozo. El padre del menor confía en el llamado «hueco de vida» que le permita respirar porque «su hermanito le cuida desde el cielo».

Juan José Cortés, padre de Mari Luz, asesinada en 2008, junto a José, padre del pequeño Julen caído en el pozo de más de 100 metros, en  Totatalán, ayer. Foto: Lorenzo Carnero
Juan José Cortés, padre de Mari Luz, asesinada en 2008, junto a José, padre del pequeño Julen caído en el pozo de más de 100 metros, en Totatalán, ayer. Foto: Lorenzo Carnero

Los equipos de rescate hallan restos biológicos de Julen en el pozo. El padre del menor confía en el llamado «hueco de vida» que le permita respirar porque «su hermanito le cuida desde el cielo».

«Por favor, que mi Julen tenga aire para respirar y aguantar hasta que lo saquen», rogaba ayer Elena, la tía abuela del pequeño que cuatro días después de que cayera a un pozo en Totalán, Málaga, seguía atrapado mientras más de un centenar de expertos trabajaban en la zona para rescatarlo. Un hueco de vida, esta es la última esperanza de la familia del pequeño de dos años y medio que continúa bajo tierra. Ante las dudas iniciales de que el pequeño natural de El Palo, barrio humilde y de tradición pesquera al este de Málaga, pudiera no estar en el pozo indicado, la Guardia Civil confirmó ayer que habían contrastado restos biológicos hallados el domingo con el ADN de los padres y que correspondían al pequeño Julen. «Se encontró un poco de pelo y es del niño», reiteró el delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez. Las noticias llegan a cuentagotas y el tiempo juega en contra del menor atrapado. En El Palo cada rumor se convierte en una esperanza, que allí, a 15 km de Totalán, donde está el niño atrapado, es lo que les mantiene vivos. La muestra del cabello, junto a la bolsa de chucherías y un vaso son ya tres pruebas que corroboran la ubicación del menor. Sin embargo, al cierre de esta edición, los equipos de rescate no habían accedido al lugar donde estaría atrapado, a más de 100 metros bajo tierra en un pozo de 25 cm de diámetro. También ayer, José Roselló, padre de Julen, quiso hablar por primera vez ante los medios. Desde el lugar donde han instalado el campamento base del rescate, el progenitor acudió al encuentro con la Prensa acompañado de Juan José Cortés, el padre de Mari Luz, la niña que fue asesinada en 2008 cuando tenía cinco años y cuyo caso dio la vuelta al mundo. «Quiero dar las gracias a todos, si anteriormente me he quejado de algo no es por el trabajo de los equipos de rescate sino de la falta de medios. Ahora ya veo un poco de luz porque veo que la labor de rescate avanza», confesó muy emocionado el padre del niño. «Mi mujer está rota, los dos estamos muertos en vida, el tiempo se nos hace eterno, pero sé que tenemos la ayuda de un ángel (en relación a su otro hijo, Oliver, que falleció de muerte súbita a los tres años en 2017) que lo va a salvar», dijo José, que no se vio con fuerzas para relatar cómo fue el momento en el que el menor cayó al pozo. Fue Cortés quien le echó una mano para afrontar la situación. «Dentro de la gravedad y lo peculiar del caso, hay muchas posibilidades y tenemos toda la esperanza de que a Julen se le puede rescatar con vida. Sois jóvenes y fuertes», le animó el padre de Mari Luz. Fue también Cortés quien explicó que después de tres días sin moverse del lugar de los hechos, convenció el martes a Vicky y a José para que fueran a casa a darse una ducha, cambiarse de ropa y descansar un poco. «Es necesario», defendió el improvisado «portavoz». Esta información nos la confirma Reme, la madre de Vicky que, por fin, pudo abrazar a su hija y su yerno, «que para mí es como un hijo». «Eso me ha dado mucha fuerza para seguir ahí, pidiéndole a nuestro Oliver que le proteja desde el cielo, que le dé calor y lo mantenga con vida. Yo ya estoy preparando una tortilla de patata y unos filetes empanados para llevárselo esta tarde a José y Vicky, que es su comida favorita», relata Reme a LA RAZÓN. «No estuvieron mucho tiempo, pero lo suficiente para abrazarnos. Vinieron con el padre de Mari Luz que los está ayudando mucho, es un buen hombre, creo que les ha venido muy bien que él este aquí, porque sabe darles buenos consejos. Él pasó también por una situación muy difícil y sabe lo que sienten Vicky y José», explica Elena, la hermana de Reme y a la que el matrimonio trata como su segunda madre, ya que viven con ella desde que falleció su otro hijo hace dos años y medio. Por su parte, Roselló aprovechó su primera intervención ante los periodistas para destacar el apoyo y la ayuda que están recibiendo de los psicólogos ante una situación tan trágica. «No vamos a decaer, me impulsa el seguir aquí y el saber que voy a ver a mi hijo con vida, esta es mi fortaleza».

En relación a los restos de cabello del menor encontrados en el orificio y que confirman que el menor está atrapado a más de 100 metros bajo tierra aseguró que «no ha sido una sorpresa para mí, siempre he sabido que estaba atrapado en el fondo». «Ningún padre puede entender por lo que estoy pasando, puede imaginarlo pero no entenderlo». Vicky, quien al principio estaba previsto que también acudiera al encuentro con los medios, no tuvo fuerza.

Concentración en apoyo

Varios vecinos de Totalán y de El Palo se desplazaron hasta la zona del accidente para realizar una concentración de apoyo a los padres del menor. «Fuerza Julen, Totalán está contigo», «Toda España esta con vosotros» eran algunos de los mensajes que mostraban en pancartas las más de 200 personas que se acercaron al Cerro de la Corona. También agradecieron a los equipos de rescate que trabajan en la zona su incansable esfuerzo por sacar a Julen a la superficie aunque la esperanza empieza a desvanecerse en El Palo.