Iberdrola ratifica ante el Gobierno su adiós al carbón

Galán mantiene ante el ministro de Energía el cierre de las centrales en Oviedo y Palencia.

El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, reiteró ayer al ministro de Energía, Álvaro Nadal, la intención de la compañía de proceder al cierre de las centrales térmicas de Lada (Asturias) y Velilla (Palencia) dentro del proceso de clausura de todas las instalaciones de generación de energía eléctrica que utilizan carbón como combustible en todo el mundo. Ambas suman una potencia instalada de 874 megavatios y representaron apenas el 1% de la producción eléctrica nacionaldurante el pasado año, .

Ignacio Galán, ha ratificado el compromiso de la compañía con el medio ambiente y la lucha contra el cambio climático en el transcurso de la reunión que ayer mantuvieron con el ministro de Energía y los presidentes de las comunidades de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, y Asturias, Javier Fernández.

Galán defendió ayer la coherencia de la iniciativa de Iberdrola de completar el proceso de clausura de todas sus centrales de carbón en el mundo, fuente de energía que apenas representa, actualmente, el 1,8% de la capacidad total del grupo, que asciende a casi 48.100 megavatios (Mw), con la decisión estratégica adoptada hace varios años por los órganos sociales de la compañía de compromiso de lucha contra el cambio climático.

Tiempo de espera

A partir de ahora, el Ministerio de Energía dispone de un año para autorizar este cierre, que no debe afectar a la garantía de suministro del sistema eléctrico español (lo que parece claro). La Comisión Nacional de Mercado y la Competencia (CNMC) debe informar favorablemente de que el cierre no afecte a la competencia.

En el caso concreto de las centrales de Lada y Velilla, su cierre, según Iberdrola, «no afectará a la seguridad del suministro eléctrico, ni al precio de la energía, ni al firme y demostrado compromiso de la compañía con el empleo, ya que Iberdrola recolocará al 100% de la plantilla». Además, la clausura de esas centrales producirá claros beneficios medioambientales en núcleos urbanos densamente poblados. El ministro Álvaro Nadal dijo que si estas centrales hubieran estado cerradas hace tres años el recibo de la luz habría subido 2,5 euros.

Desde el año 2001, Iberdrola ha clausurado en el mundo centrales térmicas que suman una potencia de 7.500 megavatios. Destacan el cierre en 2013 y 2016, respectivamente, de dos grandes centrales de carbón en Reino Unido, Cockenzie y Longannet, cuya potencia conjunta ascendía a 3.600 Mw. Asimismo, el desmantelamiento en este periodo de tiempo de casi 3.200 Mw de plantas de fuelóleo. En paralelo, ha puesto en marcha 34.000 Mw renovables y centrales eléctricas más favorable para el medio ambiente.