La clave del misterio

La Razón
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Un varón de mediana edad, de hasta cuarenta años, de origen alemán, al que se busca porque su interrogatorio es necesario para la investigación, aunque no se sabe el papel que desempeña en la desaparición de Madeleine McCann. es la principal pista del nuevo trabajo policial. Sobre él se han hecho dos retratos robots, aunque es el mismo tipo, basados en los recuerdos de dos testigos diferentes. Los retratos están confeccionados con los más sofisticados programas de ordenador, de forma contraria a los clásicos, que preferimos el dibujo artístico. Con retratos robots dibujados se ha atrapado a varios criminales. Scotland Yard ha empezado desde cero interrogando a 442 testigos, de los cuales señala 41 sospechosos, quince de ellos británicos. Menuda lección en toda Europa.

El inspector jefe Andy Redwood, al mando de 40 agentes británicos y 6 portugueses, ha reconstruido los últimos minutos antes de la desaparición de Madeleine, de tres años, en Praia da Luz, en el Algarve, el 3 de mayo de 2007 que cuando lean esto habrán sido emitidos por TV en «Crimewatch». El resultado es muy diferente de la versión aceptada hasta ahora. La desaparición de «Maddie» cuando pasaba unas vacaciones con sus padres, Kate y Garry McCann, ha sido muy mediática y hasta el Papa ayudó a las víctimas. En España fueron recibidos, aunque sin resultado, por el entonces ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba. Con este ministro tampoco ha habido novedad sobre desaparecidos inquietantes españoles, que según la cifra de Inter-SOS, son 14.000.