La persona más joven ejecutada en EE UU podría ser inocente

Ficha policial del George Stinney, de 14 años
Ficha policial del George Stinney, de 14 años

El afroamericano George Stinney tenía 14 años cuando fue ejecutado en Carolina del Sur hace 79 años por el presunto asesinato de dos niñas de raza blanca. Ahora, un grupo de abogados intenta limpiar el nombre del menor y han pedido la reapertura del caso por irregularidades durante el juicio. Las únicas pruebas contra el chico fueron las declaraciones de dos policías que declararon que les había confesado el crimen. El 10 de junio de 1944, Stinney moría en la silla eléctrica después de que un jurado compuesto íntegramente por hombres de raza blanca le declarara culpable de los asesinatos en tan solo diez minutos.

La sentencia se produjo tan solo tres meses después de que se encontraran los cadáveres de las víctimas. Betty June Binnicker, de 11 años, y María Emma Thames, de 8, que fueron asesinadas a golpes y abandonadas en una zanja. Lo inusual del hecho, supuso varios contratiempos a la hora de ejecutar la sentencia. De hecho, los verdugos del Stinney que apilar varios libros en la silla eléctrica para que su cabeza pudiera llegar a los electrodos. Las niñas desaparecieron en marzo 1944, después de que fueran vistas montando en bicicleta en busca de flores silvestres en la humilde localidad de Alcolu, donde los blancos y los negros vivían separados por la vía del tren, informa "DailyMail".

El viernes pasado, la firma de abogados Coffey, Chandler y McKenzie presentó un recurso para la repetición del juicio y para ello, presentaron las declaraciones juradas de los hermanos vivos de Stinney, según las cuales el menor tenía coartada para el momento de los asesinatos.

Las irregularidades que denuncia la firma de abogados tienen que ver con el desarrollo de la investigación y con el juicio. Para ello, recuerdan que cuando las dos menores desaparecieron Stinney se unió al equipo de búsqueda y comentó que había visto a las niñas ese mismo día horas antes de su desaparición. Cuando la Policía se enteró de que Stinney supuestamente había sido la última persona que vio con vida a las chicas, le arrestaron, le acusaron del homicidio y le trasladaron a comisaría, donde le interrogaron durante horas sin la presencia de ninguno de sus padres ni de un abogado. El informe de los agentes reflejó que Stinney había confesado el asesinato verbalmente, pero no existe ninguna constancia escrita de su declaración autoinculpatoria. Un mes más tarde se celebró el juicio, que duró dos horas, y en el que el abogado de oficio que representaba al acusado no ejerció la defensa de su cliente.

Según las nuevas evidencias, Aime Ruffner, de 86 años y hermana de George Stinney, estaba con el condenado realizando tareas en la granja familiar en el momento en el que se encontró a las dos chicas. "La vaca acabó el agua, mi hermano la llevó al cobertizo y nos fuimos a la casa a comer y comenzar nuestro trabajo en la escuela", dijo Ruffner. Durante el juicio rápido, sin embargo, la familia no tuvo la oportunidad de presentar pruebas en defensa del niño porque no estaban en la ciudad. "Toda mi familia tuvo que mudarse por la noche a casa de mi abuela en Pinewood", dijo Charles Stinney, otro de sus hermanos, en su declaración. "Recuerdo que mi madre y mi padre tenían mucho miedo por la seguridad de la familia. Recuerdo que mi padre estaba muy molesto porque no sele permitió hablar o ver a George antes del juicio", añadió.

Otros menores ejecutados

La persona más joven condenada a muerte en EEUU fue James Arcene, que a los 10 años participó en un robo que acabó en asesinato. Sin embargo, no fue ejectuado hasta que cumplió los 23 años, el 18 de junio de 1885. La última ejecución de un menor fue Leonard Shockley, que fue condenado por asesinato y murió en una cámara de gas en Maryland el 10 de abril de 1959, a los 17 años. La primera ejecución de un menor de edad la que se tiene constancia es la de Thomas Graunger, que fue ajusticiado 1642 cuando tenía 16 o 17 años.

Desde ese año, se estima que 364 delincuentes juveniles han sido ejecutados en Estados Unidos. Desde 1964, ninguno de los condenados a muerte y ejecutados tenía menos de 19 años. La última persona ejecutada por un delito cometido cuando era menor de edad fue Scott Hain, que fue condenado a muerte en Oklahoma hace 32 años por un doble asesinato, delitos que cometió cuando tenía 17 años.