LA RAZÓN.es en la calle en el Día Internacional del Beso

Este día se celebra cada 13 de abril desde 2011 teniendo su origen en un concurso anual celebrado en Tailandia dónde se buscaba el beso más largo del mundo

Este día se celebra cada 13 de abril desde 2011 teniendo su origen en un concurso anual celebrado en Tailandia dónde se buscaba el beso más largo del mundo

Cuando parecía que no existía un día más romántico en el año que San Valentín, va y le sale un claro competidor: el Día Internacional del beso. Este se celebra cada 13 de abril desde 2011 y tiene su origen en un concurso anual celebrado en Tailandia dónde se buscaba el beso más largo del mundo. La pareja ganadora mantuvo sus labios unidos durante 46 horas y en el 2013 rompió su propio récord con un beso de 58 horas. El premio en esa ocasión fue 2 mil 500 euros (unos 3 mil 300 dólares), dos diamantes por su hazaña y el certificado de récord Guiness.

Independientemente de que este día no esté reconocido de manera oficial y de los posibles adeptos y detractores de su celebración, lo cierto es que se ha demostrado que los besos son buenos para la salud. Ayudan a que el cuerpo libere oxitocina, una hormona que hace sentirse bien, además de producir endorfinas, que actúan como reductoras del dolor. Con un beso se activan hasta 30 músculos faciales y según especialistas el besar apasionadamente aumenta el flujo de saliva, lo que ayuda a limpiar la boca y a cuidar dientes y encías.

Besar es todo un arte y que mejor día que hoy para hacer un recorrido de aquellos besos que han hecho historia, como el primer beso del cine, un cortometraje de 1896 dirigido por Thomas Edison y titulado 'The Kiss'. Aunque la gran pantalla ha dado mucho de sí: el derretir de Lo que el viento se llevó (1939), el amor imposible de Casablanca (1942), el beso en la playa en De aquí a la eternidad (1953) ,la cena más romántica de La dama y el vagabundo (1955), la lluvia de Desayuno con diamantes (1961), la brisa del amor de Titanic (1989), el despertar de Pretty Woman (1990), el último beso de adiós en Ghost (1990), el mundo al revés de Spiderman (2002) o los dulces besos de helado en El diario de Noa (2004).

También la fotografía, como por ejemplo el famoso beso robado de Time Square que celebraba el fin de la II Guerra Mundial y del que se ha dicho que pudo estar preparado. Besos en política como entre el líder de la República Democrática Alemana (RDA), Erich Honecker y el soviético, Leonid Brezhnev quienes contra todo pronóstico celebraron así el trigésimo aniversario de la RDA o sin ir más lejos entre Pablo Iglesias y Domènech. Canciones que hablan de ellos como Derroche de Ana Belén, Bésame mucho de Consuelo Velásquez o de grupos más actuales como Besos del Canto del Loco. No se libra la poesía con Bennetti, Pedro Salinas o con Gabriela Mistral y su "hay besos que se dan con la mirada y hay besos que se dan con la memoria".

Besos de amor, besos inocentes, besos que no son como esperábamos, besos que dicen mucho y que desembocarán en algo más, besos de todos los tipos y para todos los gustos. En el Día Internacional del Beso, LA RAZÓN.es en la calle sale a preguntar a los españoles cómo y cuánto besan.