Las 10 claves del «caso Bretón»

La Razón
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La Audiencia de Córdoba acoge el juicio contra José Bretón por el secuestro y asesinato de sus hijos, Ruth y José, de seis y dos años de edad, en la tarde el 8 de octubre de 2011. El juez y la Fiscalía pide 40 años de prisión por un doble asesinato con alevosía con el agravante de parentesco.

1. La desaparición

A las 18:40 horas del 8 de octubre, José Bretón llama a emergencias para denunciar la desaparición de los niños en el parque Cruz Conde de Córdoba. Según su relato, se sentó en un banco y les perdió de vista un momento y no les volvió a ver. De inmediato, comenzó el dispositivo de búsqueda de la Policía pero nadie vio a los menores en el parque. Una cámara de seguridad del parque graba a Bretón sólo y no hay rastro de sus hijos. Dos días después, los agentes registran la finca de Las Quemadillas y localizan los restos de una hoguera. El dïa 18, las contradicciones en el relato de los hechos hacen sospechar a los agentes, que detienen a José Bretón. Un primer informe forense determina que los restos de la hoguera pertenecen a animales pequeños. la busqueda se prolonga durante diez meses y se rastrea la zona del río cercana a la finca, una gravera y se «peina» cada centímetro de la casa. Además, varias máquinas excavadoras entran en la plantación de naranjos de Las Quemadillas en busca de un zulo en el que pudiera haber enterrado a los niños.

2. Las pruebas

Los nueve miembros del jurado tendrán que determinar si los indicios resultantes de la investigación son suficientes para condenar a Bretón. No hay elementos probatorios, pero sí muchas evidencias. José Bretón llegó solo al parque en el que dice que desaparecieron sus hijos, tal y como denuestra una cámara de seguridad. El Seprona detectó una importante columna de humo sobre las 17:00 horas de ese día en la finca. El acusado compró un bidón de 140 de gasóil y realizó un fuego en la finca. Los investigadores sostienen que colocó una mesa metálica para potenciar la potencia destructora del fuego, que alcanzó los 1.000 grados y destruyó prácticamente todos los restos óseos.

3. Los informes forenses

La policía Científica analizó los 200 huesos y 9 dientes recogidos de los restos de la hoguera y fueron analizados. El informe reveló que los restos correspondían a animales de pequeño tamaño. Once meses después, Luis Avial, el responsable del georradar que rastreó la finca, puso en contacto a la familia de Ruth Ortiz con el forense Francisco Etxebarría que, con permiso del juez, aceptó realizar un nuevo peritaje . En su conclusión, explicó que se trataba inequívocamente de restos humanos de dos niños de dos y seis años. La Policía encargó otro informe al investigador de Atapuerca, el antropólogo dental José María Bermúdez de Castro, que concluyó que los huesos eran de al menos un niño de 6,22 años de edad con un margen de error de más menos 43 días. Esta realidad fue corroborada por un grupo de antropólogos forentes de la Universidad Complutense de Madrid y por el Instituto de Toxicología de Madrid. La responsable del primer informe forense, rectificó también su primer análisis, confirmó que se trataba de restos humanos, pidió disculpas y fue relevada de su cargo.

4. El ADN

Tras la ratificación de los cuatro informes, quedaba por saber si había material genético que pudiera vincular los retos con Ruth y José. Por ello, las pruebas fueron enviadas al científico Ángel Carracedo, director del Instituto de Medicina Legal de la Universidad de Santiago de Compostela, que utilizó una técnica pionera para la extracción de ADN pero no pudo obtenelo debido al estado de deterioro de las piezas dentales mejor conservadas, que se vieron sometidas a temperaturas de cerca de 1.000 grados.

5. La defensa

José María Sánchez de Puerta, abogado del acusado, ha intentado sin éxito que no se celebrar el juicio. También ha puesto en entredicho la labor de los investigadores denunciando la ruptura de la cadena de custodia de las pruebas, algo que desde la Policía se ha negado de forma rotunda. Para defender los intereses de su cliente, mantiene su inocencia e intentará demostrar durante estos días que los restos humanos de la hoguera no corresponden a los menores desaparecidos, que la Policía no actuó de manera correcta y que Bretón no es responsable de los hechos que se le imputan.

6. José Bretón

Durante los días de la búsqueda, los agentes destacaron su falta de empatía y su frialdad. De hecho, denunciaron actitudes poco comunes para un padre que busca a sus hijos. Durante los registros de Las Quemadillas se mostró alegre, bromista y relatando confidencias sobre sus vivencias en un prostíbulo muy conocido en Córdoba. Uno de los días, llegó a preguntar si quedaba mucho tiempo porque había un partido de Liga de Campeones de fútbol y quería ir a verlo. El 5 de septiembre, el juez de instrucción número 4 de Córdoba, José Luis Rodríguez Láinz, acusa formalmente a Bretón. Ingresa en el centro penitenciario de Alcolea el 21 de octubre. La Fiscalía pide 40 años de prisión.

7. Una personalidad complicada

Los forenses que lo han analizado en la cárcel han determinado que no sufre ningún tipo de trastorno psicológico. bretón tiene una personalidad muy marcada, con ciertos aires de superioridad. Le gusta tenerlo todo controlado, por lo que cuando su mujer le propuso tener hijos le dijo que serían para ella, que él no quería saber nada de ellos. Según confesó Ruth en una carta, su ya ex marido analizaba a todas las personas a las que conocía y las manipulaba en beneficio propio. También era muy maniático y tenía una gran obsesión con la limpieza, algo que ha continuado demostrando en la cárcel.

8. Ruth Ortiz

Durante todo este tiempo ha permanecido en un segundo plano. En un primer momento, eligió a su amiga Esther Cháves como portavoz, papel que después asumió su primo Juan David. Desde el primer día defendió que Bretón era el culpable de lo que le había sucedido a sus hijos. Sus pocas apariciones públicas han sido para acudir a manifestaciones de repulsa por la desaparición de los niños y a una misa homenaje, en la que mostró su total entereza. Al día siguiente de la desaparición, presentó una demanda de divorcio, que ya se ha hecho efectiva. Además del juicio por asesinato, Bretón deberá volver a sentarse en el banquillo acusado de haber maltratado psicológicamente a su mujer. El juzgado de violencia de género ha decidido convertir la causa extraordinaria en ordinaria y acusar firmemente al padre de Ruth y José.

9. La familia de Bretón

Es la parte mas oscura del caso. Durante todo este tiempo han ejercido una defensa acérrima de José Bretón. Los investigadores consideran que el padre de Ruth y José ejerce una fuerte influencia sobre ellos y que les tiene atemorizados. Su hermano estuvo a su lado durante las primeras horas y le ayudó a borrar mucha información de su teléfono móvil para ocultar mensajes y fotos de los primeros días de la desaparición. Su hermana llegó a amenazar a su propio marido cuando éste se ofreció a colaborar con los investigadores. El cabeza de familia está tan convencido de la inocencia de su hijo que ha puesto en venta la finca de Las Quemadillas y pretende comprar otra, pero no lo hará hasta que su hijo José no la vea y le dé el visto bueno.

10. Motivación

Los investigadores sostienen que Bretón actuó por venganza. Ruth harta de su comportamiento hacia ella y sus hijos le dijo el 15 de septiembre que quería separarse de él. A partir de ese momento, Bretón intentó por todos los medios recuperarla. La llamaba constantemente, la enviaba cartas de amor, le prometía que cambiaría. Pero Ruth siguió adelante con su decisión. A partir de ese momento, es cuando Bretón comienza a planificar su venganza. Acostumbrado a dominar la situación, todo se descoloca y él no puede permitirlo. Por ello, acude al psiquiatra para que le recete unos fármacos, que luego utilizó para sedar a los niños, hace acopio de gasóil y estudia cada palmo del recorrido desde la finca de sus padres hasta el parque en el que denuncia la desaparición de los niños y busca las cámaras de seguridad para que no le graben el día de los hechos.