Buscan a Laura Luelmo en socavones de minas de la zona

La Guardia Civil no descarta la caída accidental como línea de investigación ya que la zona es muy abrupta

Laura Luelmo
Laura Luelmo

La Guardia Civil no descarta la caída accidental como línea de investigación ya que la zona es muy abrupta.

La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, en colaboración con el equipo de Policía Judicial de Huelva, ya ha tomado las riendas de la investigación sobre la desaparición de Laura Luelmo, la joven zamorana a quien se le perdió la pista el pasado miércoles en El Campillo (Huelva).

Los profesionales comienzan de madrugada y ayer por la tarde seguían con la intención de continuar durante toda la noche. La jornada de ayer fue intensa ya que, al grueso del dispositivo –formado por los profesionales– se unieron decenas de voluntarios, llegados incluso desde Zamora. Ente todos continuaron peinando, de forma coordinada, los seis sectores en los que han dividido la zona de búsqueda. La novedad de ayer fue el predominio de los voluntarios motorizados; de hecho, acudieron clubes de motoristas de Cortegana y Aracena (dos localidades cercanas) ya que se está buscando a Laura por zonas muy abruptas.

De esta manera, según explicaron fuentes de la investigación a este diario, hoy se intensificarán los rastreos por las zonas agrestres de mayor dificultad de acceso. El terreno que rodea El Campillo (la localidad, de unos 2.000 habitantes, está situada al norte de la provincia) es bastante escarpado por lo que no descartan que la desaparecida pudiera sufrir algún accidente. Se da la circunstancia de que el municipio está situado en la Cuenca Minera, una de las seis comarcas de Huelva. La gran cantidad de minas que hay la zona (muchas abandonadas) hacen particularmente peligroso el terreno. Por eso, según fuentes de la investigación, la joven podría haberse caído en algún agujero o socavón de una mina que estuviera mal señalizado o, por qué no, se hubiera adentrado en alguna movida por su propia curiosidad. El profundo desconocimiento de la zona juega en su contra. Laura, de 26 años, es una gran amante del senderismo, por lo que no es extraño que le hubiera apetecido adentrarse a explorar por algún sendero escondido.

La hipótesis del accidente aún está activada y es a la que se agarran tanto familiares como investigadores, que mantienen la esperanza de encontrar con vida a la chica. Aunque la hipótesis de la desaparición voluntaria está descartada, la línea de investigación que apunta al rapto por parte de algún individuo sí está abierta. En este sentido, los agentes de Judicial ya están tocando todos los puntos posibles. Además de entrevistas con su entorno más cercano, según marca el protocolo, los agentes podrían estar investigando a posibles sospechosos de la zona: individuos con antecedentes por este tipo de delitos o presos que los días de la desaparición de Laura se encontraran de permiso penitenciario. El individuo con antecedentes en este sentido y que vivía justo a lado de Laura (a quien los vecinos señalaban como principal sospechoso) tendría coartada, según fuentes de la investigación, por lo que, de momento, está fuera del foco.

Al llevar apenas unas semanas en el pueblo, los agentes no consideran que la chica pudiera granjearse ninguna animadversión con nadie. La joven, de 26 años, comenzó el día 4 a sustituir a un profesor en el IES Vázquez Díaz de Nerva. El miércoles pasada, a eso de las 16:00 horas fue el última vez que habló con alguien. Al parecer fue con su novio, que no se había mudado con ella, y le comunicó que salía a correr. La última señal que da su teléfono es en un repetidor a 9 kilómetros.

Por eso, los investigadores ampliaron el radio de búsqueda y este fin de semana ya han buscado en zonas como el embalse de Campofrío (el equipo subacúatico de la Guardia Civil) o un pozo situado en un camino hacía la aldea de Traslasierra. También han buscado por el Puente de los cinco ojos, y en un dique de El Zumajo. Por el momento, no se ha encontrado nada relevante para la investigación, si bien es cierto que Laura sólo salió de casa con su ropa de hacer deporte, un pequeño monedero y el móvil. Hasta El Campillo se han trasladado su familiares. Los padres están alojados en una vivienda del pueblo y están muy preocupados pro la situación. Voluntarios que les llevan “infusiones de tila y calditos” aseguran que se encuentran muy nerviosos y apenas quieren tomar nada. El novio de la joven es natural del pueblo zamorano Villabuena del Puente, en la comarca de La Guareña, de donde también eran los abuelos de Laura.

El joven es Teófilo Jiménez Hernández, «Teofi», un conocido mororista que fue campeon de España de Motocilcismo en categoría EVO en 2016 y este año.