Los técnicos evalúan la posibilidad de llevar el ferry a puerto

A pesar de que las imágenes hicieron temer lo peor, los reconocimientos llevados ayer a cabo permitieron constatar que no se ha detectado vertido de combustible al mar y que las llamas en el interior del barco Sorrento, de Trasmediterránea (Acciona) se han redudido considerablemente hasta el punto de que el fuego está «muy atenuado». Así lo aseguró ayer la ministra de Fomento, Ana Pastor.

En cuanto a su posible remolque a puerto, todo depende de lo que concluyan los inspectores a bordo del buque. Así, a pesar de que a primera hora de la tarde se daba casi por hecho que se iba a remolcar sí o sí, desde Fomento se mostraban más cautelosos al respecto: «Los inspectores subieron a bordo a analizar cómo está el buque. Son ellos los que tienen que evaluar si se puede o no remolcar a puerto», aseguraron a este periódico. Una vez hecho el informe, será la compañía propietaria del barco (el armador Grimaldi-Lines) la que deba plantear un plan de actuación que será sometido a la consideración de las autoridades marítimas.

Derecho a indemnizaciones

En caso de que se remolque (algo bastante probable), ¿por qué con este barco sí y no con el buque ruso de Canarias? Porque se sofocó el incendio de noche y cuando al día siguiente fueron los inspectores a analizar si se traía o no a puerto, el barco se ya se había hundido», añadieron las citadas fuentes.

Este periódico consultó ayer a Trasmediterránea y al armador Grimali-Lines sobre qué derechos tienen los turistas que iban a bordo, y no hubo respuesta. Ahora bien, según Luis Romero, socio fundador del bufete Luis Romero & Asociados, que llevó el caso de varios familiares de víctimas del Spanair, «la compañía debe responder a los afectados al igual que el seguro que tengan contratado». Es decir, compensar económicamente el miedo que pasó el personal a bordo, el centenar de vehículos de carga, los siete turismos, las cuatro furgonetas y una moto perdidos.