Más parados y más empleo: la paradoja de las máquinas

Tres empresas en España han aumentado su producción y su plantilla gracias a los robots colaborativos.

Tres empresas en España han aumentado su producción y su plantilla gracias a los robots colaborativos.

Según un reciente estudio del Foro Económico Mundial, en 2025 más de la mitad de todas las tareas serán realizadas por máquinas, un crecimiento notorio (y preocupante) teniendo en cuenta que actualmente esa cifra está en el 29%. Sin embargo, este estudio también indica que, la revolución robótica creará más de 58 millones de nuevos empleos en los próximos cinco años. De esto ya se ha hablado mucho, pero ¿cómo es posible que los robots que nos quitan el trabajo sean capaces de crear nuevos puestos? Se puede hacer mucha diatriba al respecto, señalando que cada nueva tecnología creó un nicho novedoso que antes no existía. Pero hay casos concretos. Uno de ellos es el robot Pazzi (equipado con una pinzas, las Robotiq, creadas específicamente). Concebido con los robots UR10 y UR5, Pazzi aprendió a hacer pizzas del chef italiano, y tres veces campeón del mundo de pizza, Thierry Graffagnino y ahora es capaz de crear, de modo simultáneo, hasta diez pizzas con casi 5 millones de combinaciones de recetas las 24 horas del día. El objetivo es lanzar un concepto de restaurante «llave en mano». Otros ejemplos son las empresas con sede en España, Shad, Continental y Mann+ Hummel que, tras comenzar a usar robots colaborativos, han aumentado su producción y su plantilla, entre un 10 y un 20%, lo que habla de más de 50 empleos nuevos creados en cada caso. Obviamente, no veremos este tipo de robots en casa, a menos que busquemos producir pizzas a granel, pero están destinados, por su facilidad de programación e instalación a ocupar un nicho, junto a los humanos, que hasta ahora no habíamos contemplado.