El valiente búho rural que coloniza la ciudad

Los mochuelos más tolerantes a las perturbaciones humanas son los que colonizan la ciudad
Los mochuelos más tolerantes a las perturbaciones humanas son los que colonizan la ciudad

Para la mayoría de las especies, cambiar su entorno rural por el hábitat de la ciudad es un empresa harto complicada, que en muchas ocasiones se traduce en cambios importantes en su comportamiento.

Para una pequeña especie el avance imparable de la urbanización no ha supuesto un problema, sino todo lo contrario. Es el caso del búho de las madrigueras (Athene cunicularia) que ha colonizado en pocas décadas la ciudad de Bahía Blanca, en la provincia de Buenos Aires (Argentina). Los resultados revelan que tanto los individuos rurales como los urbanos presentan los mismos niveles de estrés.

“Esto sugiere que quizás no siempre las zonas urbanas supongan una fuente de estrés”, adelanta a la agencia Sinc Martina Carrete, investigadora de la Universidad Pablo de Olavide (UPO) y la Estación Biológica de Doñana (CSIC).

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores, entre los que han participado además de la UPO la Estación Biológica de Doñana (CSIC), la Universidad Nacional del Sur y la Universidad de Buenos Aires (estas dos últimas de Argentina), midieron los niveles de una hormona clave en la respuesta al estrés en las aves, la corticosterona, en ejemplares de ciudad y de campo.

Una hormona indicadora del estrés

Los científicos utilizaron la concentración de esta hormona en las plumas como medida general del estrés experimentado por los mochuelos durante un periodo de varias semanas. Así pudieron comprobar si los niveles de estrés difieren entre poblaciones y si esta variabilidad está relacionada con la supervivencia de las aves año tras año, según informa SINC.

“A pesar de que los individuos urbanos y rurales difieren en la exposición que tienen a las perturbaciones y en la distancia a la que huyen de las personas, no encontramos diferencias en los niveles de hormona del estrés”, subraya Carrete quien añade que esto se debe a que, al ocupar la ciudad, los mochuelos urbanos no perciben las perturbaciones humanas como un peligro porque son individuos que presentan una mayor tolerancia que los mochuelos rurales.

Pero los niveles de esta hormona en los individuos urbanos se relacionan con su supervivencia. “Los individuos urbanos con niveles muy bajos o muy altos de esta hormona tienen una menor supervivencia que aquellos que presentan niveles intermedios”, declara a Sinc Natalia Rebolo-Ifrán, autora principal del estudio e investigadora en la Universidad de Buenos Aires.

Según la científica, esto se debe al efecto complejo que tiene esta hormona en el organismo “ya que a niveles intermedios favorece la actividad motora y la alerta de los individuos, pero a niveles elevados tiene efectos negativos y puede provocar la muerte”.

En cambio, en los individuos rurales no hay relación entre supervivencia y niveles de estrés “probablemente debido a que las altas tasas de predación están enmascarando esta relación”, señalan las autoras.

Los resultados apoyan la idea de que los mochuelos de las madrigueras más tolerantes a las perturbaciones humanas son los que colonizan la ciudad. “Salvo en situaciones de estrés inusualmente altas, su supervivencia no se ve afectada por este factor”, concluyen las investigadoras, quienes aseguran que aún queda mucha investigación para extrapolar estos resultados a otras especies de aves que habitan con éxito en entornos urbanos.