Motas, un «cachorro» de dos años

Desgraciadamente, muchos de los animales que acogen los refugios finalizan su vida sin salir de ellos. Algunos llegan tras sufrir maltratos o abandonos, mientras que otros, tras haber nacido allí mismo, probablemente nunca experimenten el calor de un hogar o el amor de un «amigo de dos patas». Por fortuna, eso no le ha ocurrido a Motas, un cruce de dálmata, de tamaño pequeño y pelaje corto y blanco salpicado por pequeños puntos negros. Esta perra, de dos años y 17 kg, fue adoptada en el Centro de Protección Mascotero Torrejón de Ardoz por Victoria, que además trabaja como voluntaria en el lugar. «Fui con mi novio y ambos nos enamoramos de ella nada más verla», asegura Victoria, que también reconoce que al principio le costó adaptarse a su nueva casa, pero al poco tiempo ya era «una más de la familia». «Dormilona y comilona en casa, juguetona y saltarina en la calle. Pasa la mayor parte del día tumbada en el sofá». Así define su «mejor amiga» a Motas, de la que además dice que «es como un bebé, pero de dos años». Victoria concluye destacando que lo que más llama la atención de esta perra es su «obediencia» y su «carácter», este último, «similar al de un cachorro».