Razas potencialmente peligrosas: ¿qué debemos saber sobre ellas?

Según la Real Sociedad Canina de España, «los cruces mixtos acarrean muchísimos problemas y la sociedad debe saberlo».

El pitbull es una de las ocho razas consideradas como peligorsas
El pitbull es una de las ocho razas consideradas como peligorsas

Según la Real Sociedad Canina de España, «los cruces mixtos acarrean muchísimos problemas y la sociedad debe saberlo».

- ras el fallecimiento de una madre y su hija por las mordeduras de sus dos dogos de Burdeos en la localidad madrileña de Colmenar de la Oreja el pasado miércoles, los perros considerados de raza potencialmente peligrosa (PPP) vuelven a estar en el punto de mira. Sin embargo, la raza que causó la muerte de las dos mujeres no está en la lista de perros de raza potencialmente peligrosa a nivel estatal ni en la Comunidad de Madrid (solo se consideran PPP en Extremadura, Galicia, Cantabria, Cataluña, Melilla y Comunidad Valenciana). Pero, ¿es un término correcto o es un estigma? ¿Qué legislación lo regula?

El Real Decreto 287/2002 sobre el régimen jurídico de la tenencia de animales potencialmente peligrosos establece que pertenecen a la clasificación ochos razas y sus respectivos cruces: pit bull terrier, stanffordshire bull terrier, american staffodshire terrier, rottweiler, dogo argentino, fila brasileño, tosa inu y el akita inu. El anexo II, además, recalca que también pueden ser considerados de raza potencialmente peligrosa aquellos que respondan a una serie de características: que tengan una fuerte musculatura, un aspecto poderoso, un peso superior a 20 kg, o un marcado carácter y gran valor.

Noelia Gimeno Roig, licenciada en Psicología y especialista en canes, explica que «determinar que un perro sea peligroso va más allá de la raza. Se deberían emplear otras cuestiones además del grado de agresividad, porque, por ejemplo, hay razas pequeñas que no son peligrosas pero sí son agresivas». Lo mismo opina Rosana Álvarez, veterinaria miembro de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Perros Pequeños (Avepa) especializada en Medicina del comportamiento: «La legislación no se adecúa a la realidad, porque no se tiene que valorar una raza en general, sino que hay que tener en cuenta casos más particulares. Porque el hecho de que un perro desarrolle una conducta agresiva puede deberse a muchos factores, como la genética, el proceso de socialización al que ha estado sometido, el miedo o una enfermedad (alteraciones hepáticas, renales, hormonales, etc.)».

Los especialistas insisten en la importancia de la educación: «La etapa de socialización, que alcanza hasta los ochos meses o un año, aproximadamente, es fundamental para que las conductas agresivas no aparezcan. Es muy importante que aprendan a aumentar la tolerancia a la frustración, y que entiendan que un «no» es un «no» y que, por supuesto, noten nuestro afecto y se sientan parte de la familia, que creen un vínculo. No tienen que vernos como un enemigo, tienen que saber que juegan en nuestro equipo. Les tenemos que dar la educación que daríamos a nuestros hijos, ya que, al fin y al cabo, es como si lo fueran», explica.

El hecho de elegir un perro de raza considerada potencialmente peligrosa frente a otros no depende de ningún factor en concreto: «Tener una determinada raza u otra no es una moda. La elección de un perro como animal de compañía debe de ser meditada y responsable» afirman desde la Real Sociedad Canina de España (RSCE). Además, insisten en la importancia de mantener la raza pura de los perros y no cruzarlos entre sí: «No es un capricho, es una necesidad social. El cruce acarrea muchísimos problemas y la sociedad debe saberlo». Por su parte, Gimeno apunta que «en algunas ocasiones, las características de estas razas de perros se han ido diluyendo con el tiempo por otras cuestiones o preferencias y, en algún momento dado, esto puede acarrear algún problema».

Según la RSCE, el dogo de Burdeos «es una de las razas francesas más antiguas, con un carácter apacible, leal y sociable, lo que hace de estos perros unos buenos compañeros, muy apegados a su amo y muy afectuosos». Lo que está claro es que el debate sigue de actualidad.